El Galpón atraviesa una de las situaciones más críticas de su historia reciente tras el fuerte temporal que castigó a la localidad y a gran parte del sur de la provincia de Salta. Las lluvias intensas y persistentes provocaron inundaciones en distintos barrios, calles convertidas en verdaderos ríos, viviendas con ingreso de agua y el corte total de la ruta en el acceso al pueblo, lo que obligó a desplegar un operativo de emergencia a gran escala.
Desde las primeras horas de la madrugada, el avance del agua comenzó a generar complicaciones en zonas que habitualmente no registran anegamientos. Con el correr de las horas, el panorama se agravó y dejó al descubierto una situación extrema, con gran parte del ejido urbano afectado y familias que debieron abandonar sus hogares de manera preventiva.
Ante este escenario, el municipio dispuso el complejo municipal como centro operativo y de evacuación, desde donde se coordina la asistencia a los vecinos damnificados. Personal municipal, bomberos voluntarios, fuerzas de seguridad y brigadas de rescate trabajan de manera conjunta para atender los pedidos más urgentes y garantizar la seguridad de la población.
Según se informó desde el Ejecutivo local, la magnitud de la inundación no responde únicamente a la cantidad de agua caída sobre El Galpón. A las lluvias registradas en el propio pueblo se sumó un importante caudal proveniente de zonas rurales y localidades cercanas, además del desborde del arroyo Las Tipas y de distintos canales que desembocan en el casco urbano. Todo ese volumen de agua terminó concentrándose en el pueblo, saturando desagües y superando la capacidad de escurrimiento.
Uno de los puntos más críticos se registró en la ruta que atraviesa la zona, donde el agua cruzó la calzada con fuerza e impidió completamente la circulación. Este corte complicó el ingreso y egreso de vehículos, y favoreció que el agua se desplazara por las calles internas, profundizando los anegamientos en varios barrios.
Las autoridades municipales solicitaron a los vecinos extremar las precauciones y priorizar la seguridad, especialmente de niños, niñas y personas mayores. En los casos donde el agua ingresó a las viviendas, se recomendó resguardar pertenencias esenciales y trasladarse a lugares más seguros hasta que el nivel descienda.
El operativo de emergencia se mantiene activo durante toda la jornada, con recorridas permanentes por los sectores más afectados para relevar daños, asistir a las familias y coordinar eventuales evacuaciones. En paralelo, se dio aviso a distintos organismos provinciales para reforzar la respuesta ante la emergencia, con el objetivo de garantizar recursos y apoyo logístico.
Desde el municipio indicaron que incluso los equipos de intervención encontraron dificultades durante la madrugada, ya que algunas zonas quedaron momentáneamente aisladas por el avance del agua. Esto obligó a reorganizar los trabajos y priorizar los puntos donde la situación resultaba más delicada.
El impacto del temporal se siente no solo en los barrios históricamente vulnerables, sino también en sectores elevados que nunca antes habían registrado inundaciones. Esta situación generó preocupación entre los vecinos y evidencia la magnitud excepcional del fenómeno climático que afecta a la región.
Mientras continúan las tareas de asistencia, el pedido a la comunidad es claro: mantener la calma, evitar circular por calles anegadas, no intentar cruzar zonas con corrientes de agua y colaborar con los equipos de emergencia en todo lo que sea necesario. También se convocó a quienes cuenten con vehículos adecuados para transitar en estas condiciones a ponerse a disposición del operativo.
Las autoridades remarcaron que la prioridad absoluta es resguardar la integridad de las personas y brindar contención a las familias afectadas. La evolución del escenario dependerá, en gran medida, de la disminución de las lluvias y de que el agua pueda escurrir hacia banquinas, canales y desagües naturales.
En un contexto marcado por la emergencia climática, El Galpón enfrenta horas decisivas mientras espera que las condiciones meteorológicas mejoren. El despliegue municipal continúa activo y en alerta permanente, con la mirada puesta en acompañar a los vecinos y atravesar una de las jornadas más difíciles que recuerda la localidad.