La Dirección Nacional de Migraciones y la Policía Federal Argentina concretaron la expulsión de un ciudadano venezolano vinculado a la organización criminal Tren de Aragua.
El operativo, ordenado por el Ministerio de Seguridad, cerró un expediente que se inició hace más de un mes y que puso en evidencia cómo la banda sigue intentando instalarse en el norte del país.
El sujeto había cruzado la frontera por un paso clandestino en Salta a fines de 2025. Desde allí se movió hacia el litoral hasta que, el 20 de diciembre, efectivos de Prefectura lo detuvieron en Ituzaingó, Corrientes, cuando no pudo acreditar su ingreso legal al territorio argentino. En ese momento declaró que había salido de Venezuela en 2017 y que había recorrido irregularmente Colombia, Ecuador, Perú, Chile y Bolivia antes de llegar a la Argentina.
Las consultas internacionales a través de Interpol confirmaron que el hombre registraba dos causas abiertas en Caracas: una por portación ilegal de arma de fuego de 2012 y otra por homicidio de 2013. Además, el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos informó que ya había sido expulsado de ese país por ingreso ilegal desde México y que tenía antecedentes en Canadá por lesiones con arma blanca.
La investigación también logró establecer que el detenido mantenía vínculos operativos con la estructura del Tren de Aragua, la misma banda que surgió en las cárceles venezolanas y que hoy extiende sus tentáculos de narcotráfico, extorsión y trata de personas por varios países de la región.
Tras 45 días de prisión preventiva ordenada por el juez federal Gustavo Fresneda en Corrientes, el hombre fue trasladado al penal federal de Marcos Paz mientras Migraciones declaraba irregular su permanencia. Una vez agotados todos los trámites diplomáticos con Venezuela, personal de la Comisaría de Asuntos Migratorios de la PFA lo custodió hasta el Aeroparque Jorge Newbery. Allí abordó un vuelo con escala en Bogotá que lo dejó finalmente en Caracas, donde quedó a disposición de la justicia de su país.