El Hospital Público Materno Infantil logró restablecer la distribución interna de energía eléctrica luego de casi 23 horas de trabajo ininterrumpido tras una falla técnica registrada el martes por la noche en el tablero principal del establecimiento.
Según informó el nosocomio, el inconveniente se produjo cuando se trabó una llave de automatización del tablero principal, dejando sin suministro eléctrico a distintos sectores desde las 21 hasta aproximadamente las 20 horas del día siguiente.
Ante la contingencia, el grupo electrógeno de alta potencia se activó de manera inmediata, lo que permitió sostener el funcionamiento de los servicios médicos críticos sin poner en riesgo a los pacientes internados. La falta de energía afectó principalmente al ala materna y a sectores no asistenciales, como pasillos, iluminación general y algunos ascensores.
Desde el hospital explicaron que para solucionar el problema fue necesario reemplazar la llave de distribución eléctrica principal, un componente que funcionaba desde la fundación del establecimiento. Además, detallaron que la instalación demandó trabajos de precisión mecánica que extendieron los tiempos previstos de reparación.
Como consecuencia de la situación, durante el miércoles se registraron demoras en consultorios externos y debieron reprogramarse algunas cirugías que requerían equipamiento de alto consumo energético. No obstante, las autoridades remarcaron que la atención de los pacientes internados nunca estuvo comprometida.
El gerente del Hospital Público Materno Infantil, Esteban Rusinek, destacó el trabajo realizado por el personal durante la emergencia. “Durante cerca de veintitrés horas, nuestro personal sostuvo la atención en condiciones difíciles sin que ningún paciente dejara de recibir lo que necesitaba”, expresó.
El hospital también agradeció la colaboración de técnicos de EDESA, quienes trabajaron junto al equipo de mantenimiento para restablecer el suministro eléctrico.