Un intenso temporal sorprendió a los habitantes de varios parajes rurales, generando complicaciones por el desborde de arroyos y ríos que afectaron directamente a viviendas. En algunas casas, el agua llegó a alcanzar hasta 50 centímetros, obligando a la evacuación de las familias más afectadas y activando protocolos de emergencia locales y provinciales.
Nueve familias del paraje La Unión, en la zona sur de Rivadavia, fueron las más afectadas, según los relevamientos iniciales realizados por las autoridades municipales. Ante la situación, el Ministerio de Desarrollo Social intervino de manera inmediata, coordinando la asistencia y el traslado de los vecinos a centros habilitados para emergencias climáticas.
El primer contacto y evaluación de los daños corresponde al municipio, que realiza el relevamiento de manera directa. La asistencia provincial se enfoca en complementar estas tareas con recursos, contención y ayuda humanitaria, especialmente cuando la situación supera la capacidad local. Durante las intervenciones, se utilizan botes y equipos de emergencia para acceder a las viviendas más comprometidas, donde algunas familias se resisten a abandonar sus hogares pese al riesgo.
Las evacuaciones se llevan adelante de manera progresiva, priorizando la seguridad de los vecinos y la protección de bienes esenciales. Una vez en los centros de emergencia, se les provee asistencia básica, alimentación y atención sanitaria. Las autoridades recordaron que existen Centros de Recursos para Emergencias Climáticas (CREC), destinados a dar respuesta inmediata ante este tipo de contingencias, reforzando la capacidad de reacción frente a lluvias intensas y desbordes de arroyos en áreas rurales.
El fenómeno climático que generó estas complicaciones también afectó caminos y accesos a los parajes, dificultando la movilidad y la llegada de asistencia. Por ello, se recomienda a los vecinos extremar precauciones, evitar circular por zonas anegadas y seguir las indicaciones de las autoridades locales.
Este episodio de inundaciones se enmarca dentro de la temporada de lluvias, que ha registrado precipitaciones superiores a lo habitual en distintos puntos del norte argentino. Los equipos de emergencia continúan monitoreando la situación, preparados para responder ante nuevos focos de anegamiento o desprendimientos de agua que puedan comprometer la seguridad de otras familias.
En paralelo, se trabaja en el fortalecimiento de los protocolos de alerta temprana, incluyendo comunicación directa con los vecinos, monitoreo de cursos de agua y coordinación entre municipios y la provincia, para reducir riesgos ante futuras lluvias intensas.
Las autoridades reiteraron la importancia de mantenerse informados a través de canales oficiales y seguir las indicaciones de evacuación en caso de ser necesario, priorizando siempre la seguridad de las familias afectadas por el agua.