La Feria Tope de Salta tendrá este sábado 17 de enero una nueva edición que promete volver a convocar a cientos de vecinos en busca de precios accesibles y oportunidades para apoyar a emprendedores locales. La propuesta, impulsada por la Municipalidad de Salta, se desarrollará de 12 a 21 horas en el predio ubicado entre las calles Juan Vucetich, Honorato Pistoia, avenida Bolivia y avenida Houssein, en barrio Castañares.
El evento se consolidó como una de las ferias más económicas de la ciudad gracias a su regla central: ningún producto ni combo puede superar los 20 mil pesos. Este tope máximo de precios apunta a cuidar el bolsillo de las familias salteñas en un contexto económico complejo, al tiempo que garantiza condiciones claras y equitativas para todos los vendedores que participan.
Desde la organización señalaron que el control de precios será riguroso durante toda la jornada. Los feriantes deberán ofrecer mercadería en valores accesibles, con combos que suelen armarse desde los mil, dos mil o cinco mil pesos, siempre respetando el límite establecido. Esta modalidad favorece la rotación de productos y permite que más personas puedan comprar sin necesidad de realizar grandes gastos.
La cuarta edición de la Feria Tope pondrá el foco en fortalecer la economía barrial. En esta oportunidad se dará prioridad a vendedores y emprendedores de la zona norte de la ciudad, con el objetivo de generar oportunidades de trabajo cerca de los propios barrios y descentralizar los espacios de venta. Para muchos vecinos, la feria representa una posibilidad concreta de generar ingresos en un ámbito ordenado y autorizado.
La propuesta incluye una amplia variedad de rubros, pensados para cubrir distintas necesidades. Habrá puestos de alimentos, artículos para el hogar, artesanías, productos regionales y venta de indumentaria usada en buen estado. Este último punto refuerza la idea de consumo responsable y economía circular, uno de los ejes que atraviesan a la Feria Tope desde sus inicios.
Además de beneficiar a quienes venden, la feria se convirtió en una alternativa cada vez más elegida por los consumidores. Vecinos de distintos puntos de la ciudad suelen acercarse para recorrer los puestos, comparar precios y aprovechar promociones pensadas especialmente para la jornada. El formato al aire libre y la ubicación en Castañares facilitan el acceso y convierten al evento en un verdadero paseo de compras barrial.
La Municipalidad informó que, en caso de lluvias, la fecha podrá reprogramarse para garantizar el normal desarrollo de la actividad y la seguridad de feriantes y visitantes. Esta previsión es clave para un evento que se extiende durante varias horas y convoca a un gran número de personas.
Quienes deseen participar como vendedores deberán inscribirse exclusivamente a través de la aplicación oficial de la Municipalidad de Salta. Este trámite es obligatorio y los cupos son limitados. Entre los requisitos se solicita contar con certificado de residencia, una condición que permite priorizar a emprendedores locales y asegurar que el beneficio llegue a quienes viven y trabajan en la ciudad.
La Feria Tope se enmarca en una política municipal orientada a ordenar los espacios de venta, promover la transparencia y ofrecer precios justos. A diferencia de otras ferias informales, aquí las reglas están claras desde el inicio y se aplican de manera uniforme, lo que brinda previsibilidad tanto a vendedores como a compradores.
Entre los objetivos principales de la iniciativa se destacan el fomento de la economía circular mediante la venta de productos de segunda mano, el acceso a bienes nuevos y usados con un tope de precios definido y la generación de alternativas de venta para pequeños comerciantes eventuales. En muchos casos, estos espacios representan una salida laboral concreta en el marco de una economía de subsistencia.
Desde el municipio invitan a los vecinos a acercarse, recorrer los puestos y ser parte de una jornada que combina trabajo, inclusión y precios cuidados. Con esta cuarta edición, la Feria Tope de Salta reafirma su lugar como una herramienta local para enfrentar la coyuntura económica desde los barrios, fortaleciendo el entramado social y apoyando a quienes apuestan al trabajo independiente.