El secretario de Tránsito y Seguridad Vial de la Ciudad de Salta, Matías Assennato, reafirmó que no habrá cambios en la política de tolerancia cero al alcohol al volante. Según el funcionario, los datos locales son contundentes: los siniestros viales disminuyeron de manera significativa desde que se implementaron controles más estrictos y campañas de concientización.
“No se trata de una postura personal ni de imponer restricciones sin sentido”, explicó Assennato. “La evidencia científica muestra que incluso una sola copa altera funciones clave para conducir y aumenta el riesgo de accidentes”. Estudios internacionales, respaldados por la Organización Mundial de la Salud y organismos de seguridad vial, coinciden en que el alcohol afecta el tiempo de reacción, la percepción de distancias y la capacidad de concentración de los conductores.
Para el secretario, la disminución de siniestros en Salta no es casualidad. “Cada baja en accidentes es el resultado directo de políticas preventivas que buscan proteger vidas. No podemos permitirnos retroceder en esto”, remarcó.
Cultura responsable versus riesgo
Aunque en la provincia y el país se hable mucho de “cultura responsable” asociada al consumo de alcohol —y particularmente al vino, muy presente en la región— Assennato dejó claro que cuando se trata de conducir, no existe un término medio justificable. “No hay margen de error cuando está en juego la vida de alguien”, afirmó.
El Municipio busca reforzar estas políticas no solo con controles, sino también con campañas de concientización que incluyan figuras como el conductor designado. La idea es que quienes decidan consumir alcohol puedan hacerlo sin poner en riesgo a nadie, fomentando hábitos de consumo responsables y seguridad vial.
Jóvenes más conscientes
Un cambio cultural relevante se nota entre los jóvenes menores de 30 años. Según Assennato, este grupo demostró mayor conciencia sobre los riesgos de manejar después de beber alcohol. “No es casualidad que cada vez más chicos opten por no conducir si consumen. Es fruto de años de educación vial, campañas y controles continuos”, señaló.
En la práctica, esta concientización se traduce en menos accidentes entre jóvenes y en un tráfico más seguro en toda la ciudad. El funcionario destacó que reforzar esta conducta responsable requiere un trabajo constante: más controles de alcoholemia, educación vial en escuelas y difusión de alternativas seguras como transporte público o conductores designados en eventos sociales.
Políticas que marcan la diferencia
El plan de tolerancia cero al alcohol en Salta incluye operativos frecuentes de control en distintos puntos de la ciudad, especialmente en zonas de mayor circulación y durante fines de semana o fechas festivas. Los resultados, según datos de Tránsito, muestran una baja sostenida en la cantidad de siniestros viales graves y en los accidentes con víctimas fatales.
Assennato insistió en que estas medidas no buscan castigar, sino prevenir tragedias. “La meta es que cada salteño llegue seguro a su casa. Por eso hablamos de educación y prevención antes que de sanción”, dijo.
La mirada local
La tolerancia cero no solo se aplica en la ciudad, sino que se alinea con estrategias provinciales para reducir siniestros y fortalecer la seguridad vial en toda Salta. Se busca crear un cambio cultural que transforme la percepción sobre el consumo de alcohol y la conducción. Según especialistas, la combinación de educación, controles y promoción de hábitos responsables es la clave para que las políticas funcionen a largo plazo.
Hacia un tránsito más seguro
La apuesta por manejar sin alcohol se sostiene como política central del tránsito en Salta. Desde el área de seguridad vial, se insiste en que cada accidente evitado representa una vida salvada y una familia que no sufre. La prevención, la concientización y el control son herramientas esenciales para mantener la tendencia descendente de los siniestros viales y consolidar una cultura de respeto en las calles.
En este contexto, la tolerancia cero al alcohol no es una limitación, sino una estrategia que prioriza la vida por sobre cualquier otra consideración. Los salteños que circulan por la ciudad y sus alrededores ya muestran cambios en sus hábitos, especialmente los más jóvenes, que se suman a una cultura vial más responsable.
“Cuando hablamos de seguridad vial, hablamos de cada vecino, de cada familia. Y por eso no vamos a dar un paso atrás”, concluyó Assennato, reafirmando el compromiso del Municipio con la vida y la prevención de accidentes en toda la provincia.