Salta suma un nuevo logro en su camino hacia un turismo más inclusivo y diverso. En el marco de Gnetwork 2025, uno de los eventos más relevantes del país en materia de turismo LGBTIQ+, la ciudad fue reconocida como “Destino Líder en Turismo LGBTIQ+”. El reconocimiento se da como resultado del trabajo articulado que viene llevando adelante la Municipalidad, a través del Ente de Turismo, junto al sector privado y diversas organizaciones locales.
El evento se llevó a cabo en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y reunió a referentes del turismo nacional e internacional, operadores, prestadores de servicios y representantes de destinos de todo el país. Allí, la delegación salteña no sólo participó activamente en las rondas de negocios, sino que también expuso los avances logrados con el programa “Salta Ciudad Amigable”, una iniciativa que busca garantizar experiencias turísticas respetuosas, seguras e inclusivas para personas de la comunidad LGBTIQ+.
Durante la presentación, el equipo del Ente de Turismo compartió el catálogo actualizado de prestadores turísticos que cuentan con el sello distintivo “Salta Ciudad Amigable”, un reconocimiento que valida el compromiso de hoteles, agencias de viajes, restaurantes y otros actores del sector en la construcción de un destino libre de discriminación y abierto a la diversidad.
Además, se proyectó un spot institucional especialmente producido para el Día del Turismo LGBTQI+, que fue muy bien recibido por los presentes por su enfoque sensible, cálido y profundamente salteño. El material pone en valor no sólo la belleza paisajística y cultural de la ciudad, sino también el respeto y la hospitalidad que caracterizan a sus habitantes.
Este nuevo reconocimiento a nivel nacional consolida el posicionamiento de Salta como una ciudad que abraza la diversidad y apuesta a un turismo de calidad, con perspectiva de derechos y una mirada plural. No se trata solamente de recibir a turistas de todo el país y del mundo, sino de garantizar que cada persona, sin importar su identidad u orientación sexual, pueda disfrutar del destino con libertad, dignidad y sin prejuicios.
El programa “Salta Ciudad Amigable” comenzó a implementarse hace algunos años, en línea con políticas públicas de inclusión que buscan hacer del turismo una herramienta de integración social. A través de capacitaciones, charlas y acompañamiento técnico, la iniciativa logró articular esfuerzos entre el Estado municipal, prestadores turísticos y organizaciones de la sociedad civil. Hoy ya son decenas los establecimientos que se han sumado al sello, comprometidos con ofrecer servicios respetuosos, preparados y con conciencia de las realidades que atraviesan las personas LGBTIQ+.
Este tipo de distinciones no solo representan un logro institucional, sino que también abren nuevas oportunidades para el desarrollo económico local. El turismo LGBTIQ+ es uno de los segmentos de mayor crecimiento en los últimos años, y los destinos que logran posicionarse como amigables suelen captar la atención de visitantes que valoran no solo la oferta natural o cultural, sino también la actitud y compromiso del lugar que los recibe.
En este sentido, Salta tiene ventajas competitivas claras. A su riqueza paisajística, su patrimonio histórico y su oferta gastronómica única, se le suma una comunidad cada vez más consciente de la importancia de la inclusión. La cordialidad característica de los salteños, sumada a las acciones institucionales que refuerzan estos valores, convierten a la ciudad en un lugar atractivo para quienes buscan experiencias auténticas y seguras.
Desde el Ente de Turismo destacaron que este tipo de logros son fruto de un trabajo sostenido y colectivo, donde el acompañamiento de prestadores, instituciones académicas, organismos públicos y la comunidad en general es clave. El desafío ahora es sostener y profundizar esta línea de acción, para que el sello “Salta Ciudad Amigable” no sea solo un reconocimiento simbólico, sino una verdadera política de transformación social.
Con este nuevo galardón, Salta no solo reafirma su compromiso con la diversidad, sino que también se proyecta como un modelo a seguir para otros destinos del norte argentino y del país. El camino recorrido hasta ahora demuestra que es posible construir una ciudad inclusiva, sin dejar de lado el desarrollo económico y turístico. Y si bien aún hay desafíos por delante, este reconocimiento nacional marca un hito importante en ese proceso.
La distinción recibida en Gnetwork 2025 es también una señal clara de que el turismo puede y debe ser una herramienta de cambio. Un turismo que no discrimina, que promueve el respeto mutuo y que entiende la diversidad como un valor, no como un problema. En Salta, esa convicción empieza a verse reflejada en cada rincón de la ciudad, desde los folletos promocionales hasta la atención en los negocios locales.
El norte argentino sigue dando pasos firmes hacia un futuro más justo y diverso, y Salta, con este logro, se ubica a la vanguardia de esa transformación.