En medio de un escenario nacional marcado por la suba del desempleo, Salta y Jujuy se destacan como dos provincias que lograron revertir la tendencia. Según los últimos datos elaborados en base al INDEC, ambos distritos redujeron la desocupación, en un contraste notable con lo que ocurre en la mayoría de los aglomerados urbanos del país.
El informe muestra que, mientras 18 grandes centros urbanos registraron un aumento del desempleo, 14 experimentaron una baja, evidenciando una fuerte disparidad regional. En el caso del norte argentino, la mejora fue significativa: Salta descendió del 6,7% al 5,9%, mientras que Jujuy-Palpalá pasó del 3,9% al 2,2%. Estos resultados ubican a ambas provincias entre las excepciones dentro de un panorama laboral complejo.
La recuperación no fue homogénea en toda la región norte. Formosa se mantuvo al margen y mostró un incremento en la tasa de desocupación, pero el resto de las provincias registró números más alentadores. Esto contrasta con grandes centros urbanos del país, como aglomerados en la provincia de Buenos Aires, donde la desocupación alcanzó picos de hasta 9,5%, niveles comparables a los de Río Gallegos, uno de los más altos del país.
Especialistas en empleo destacan que la suba del desempleo se concentra principalmente en áreas densamente pobladas, donde la presión sobre el mercado laboral es mayor. En cambio, provincias del norte como Salta y Jujuy muestran un dinamismo distinto, producto de políticas locales de incentivo al empleo y de una economía más diversificada en sectores estratégicos.
El escenario refleja contrastes marcados: por un lado, la generalidad del país enfrenta dificultades para sostener empleos; por otro, ciertas regiones del norte logran equilibrar su mercado laboral. La mejora de Salta y Jujuy se da en un contexto donde la estabilidad laboral es clave para la economía local, afectando positivamente a sectores como comercio, construcción y servicios.
Este panorama también tiene un impacto social. La reducción del desempleo genera mayor consumo interno y dinamismo en las ciudades, promoviendo inversiones y desarrollo regional. En Salta, la baja en la desocupación se traduce en un alivio para hogares que enfrentan la inflación y la presión sobre los ingresos. En Jujuy, la tendencia refuerza la percepción de crecimiento económico sostenido en ciudades como Palpalá y San Salvador.
Mientras el mercado laboral argentino atraviesa un momento de contrastes y dificultades, Salta y Jujuy se posicionan como ejemplos de recuperación. La región norte marca una diferencia significativa frente a la suba generalizada del desempleo en el país, consolidando su rol como motor de estabilidad laboral.
