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FE Y TRADICIÓN

San Cayetano en Salta: una multitud salió a las calles para pedir trabajo, salud y que no falte el pan

Este domingo 9 de agosto, cientos de fieles acompañaron la tradicional procesión por las calles de la capital salteña.

Foto: Javier Rueda
Foto: Javier Rueda

Con pañuelos en alto, imágenes del santo y mucha emoción, cientos de salteños participaron este domingo de la tradicional procesión en honor a San Cayetano, patrono del pan y del trabajo. La celebración religiosa marcó el cierre de los nueve días de novena y reunió a familias enteras que se acercaron para agradecer, pedir y renovar su fe.

Desde las primeras horas de la jornada, la devoción volvió a hacerse visible en las calles de Salta Capital. Fieles de distintos barrios llegaron para acompañar la imagen de San Cayetano y participar de una de las celebraciones religiosas más importantes del calendario católico.

La jornada se desarrolló bajo el lema “Guiados por María y San Cayetano, seamos testigos de la fe”, una consigna que acompañó las actividades religiosas y que puso el foco en la esperanza, la solidaridad y el acompañamiento a quienes atraviesan momentos difíciles.

La procesión reunió a vecinos, familias y devotos que caminaron detrás de la imagen del santo, muchos de ellos con estampitas, velas y pequeñas imágenes de San Cayetano entre sus manos. Para algunos, la presencia en la celebración fue una manera de agradecer por favores recibidos; para otros, una oportunidad para renovar pedidos que llevan tiempo haciendo.

El trabajo volvió a ocupar un lugar central entre las intenciones de los fieles. En un contexto económico complejo, muchas personas se acercaron para pedir por una oportunidad laboral, por quienes atraviesan dificultades para sostener a sus familias y, especialmente, para que no falte el alimento en ningún hogar.

También estuvieron presentes los pedidos por la salud y por la protección de los seres queridos. Familias completas participaron de la caminata con la intención de agradecer por quienes pudieron superar momentos complicados y pedir fortaleza para quienes actualmente enfrentan dificultades.

La celebración contó con la presencia del arzobispo de Salta, Mario Antonio Cargnello, quien acompañó la procesión junto a la comunidad católica durante esta jornada de profunda significación para los creyentes.

Entre oraciones, cantos y muestras de emoción, los fieles fueron avanzando por las calles mientras acompañaban la imagen del patrono del pan y del trabajo. Para muchos, se trata de una tradición que se mantiene año tras año y que forma parte de la identidad religiosa de numerosas familias salteñas.

Uno de los participantes, Pablo, explicó el significado que tiene San Cayetano para quienes profesan la fe católica y destacó todo lo que representa la figura del santo.

Para él, San Cayetano reúne en una misma devoción algunos de los principales deseos de las familias: contar con trabajo, tener el pan de cada día y mantener unida a la familia. Por eso, aseguró que su imagen representa mucho más que una celebración religiosa y que cada año vuelve a convocar a quienes necesitan pedir o simplemente agradecer.

La historia se repitió entre muchos de los presentes. Algunos llegaron con pedidos personales, mientras que otros eligieron dedicar sus oraciones a familiares, amigos y personas que atraviesan situaciones difíciles.

María Inés fue otra de las devotas que participó de la procesión llevando consigo una imagen de San Cayetano. Para ella, la jornada tuvo principalmente un sentido de agradecimiento por su familia.

Su intención estuvo puesta en sus hijos, sus padres y su esposo, quien pudo jubilarse después de una vida de trabajo. Pero también aprovechó la celebración para pedir por sus hermanos y por todas aquellas personas que, tanto en Salta como en otros lugares, atraviesan dificultades para conseguir empleo o garantizar el sustento de sus hogares.

Ese tipo de pedidos se repitió durante la jornada: que haya trabajo, que las familias puedan sostenerse y que ninguna mesa quede sin alimento.

La devoción a San Cayetano tiene justamente una fuerte relación con esas necesidades. Por eso, cada 7 de agosto —día en que la Iglesia Católica recuerda al santo— miles de personas en distintos puntos del país participan de misas, novenas y procesiones para pedir por trabajo y agradecer por las oportunidades recibidas.

En Salta, la celebración se extendió durante varios días con la tradicional novena, que culminó con la procesión de este domingo. La jornada permitió que los fieles se encontraran nuevamente alrededor de una misma imagen y de un mensaje de esperanza.

Más allá de las diferencias entre las historias personales, el pedido fue prácticamente el mismo: salud para los seres queridos, trabajo para quienes lo buscan y alimento para las familias que más lo necesitan.

La procesión también tuvo un fuerte componente comunitario. Vecinos y familias caminaron juntos, compartieron oraciones y acompañaron a quienes no pudieron realizar todo el recorrido. Para muchos devotos, esa unión forma parte del sentido más profundo de la celebración.

Con la imagen de San Cayetano recorriendo las calles y los fieles acompañando a su paso, Salta volvió a mostrar una de sus expresiones de fe más tradicionales. Una jornada atravesada por la emoción y la esperanza, en la que los pedidos personales se mezclaron con una intención colectiva: que haya trabajo, salud y que nunca falte el pan en la mesa de los salteños.


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