Una escultura de Cristo crucificado, creada por manos salteñas, tendrá un destino especial: llegará al papa León XIV como un presente que representa la fe, la tradición y el trabajo artesanal de toda una comunidad.
La pieza fue tallada por Mercedes González, en Finca Pucará, y será entregada al Sumo Pontífice por el obispo de la Prelatura de Cafayate, monseñor Darío Quintana, quien recibió personalmente la obra y asumió el compromiso de hacerla llegar al Santo Padre durante su visita a la Argentina.
Uno de los aspectos más particulares de la escultura es su cabello, confeccionado con mechones naturales donados por vecinos de la comunidad. De esta manera, el Cristo reúne no solamente la dedicación de su creador, sino también la participación de quienes quisieron aportar algo propio a la obra.
El trabajo artesanal se convirtió así en una expresión colectiva de devoción. Cada detalle refleja el vínculo de los habitantes de Finca Pucará con sus creencias y la voluntad de compartir una parte de su identidad con el máximo referente de la Iglesia católica.
La entrega representa también un reconocimiento al talento de los artesanos del interior, cuyas creaciones conservan técnicas, tradiciones y expresiones culturales que forman parte de la identidad de sus comunidades.
De concretarse durante la visita pontificia, el obsequio llevará hasta el Papa una historia nacida en tierras salteñas, donde la fe y el compromiso de los vecinos quedaron plasmados en una pieza única.