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Crisis humanitarias

Uno de cada cinco niños vive en zonas de conflicto en el mundo

Millones de chicos enfrentan violencia, desplazamientos, hambre y falta de acceso a educación y salud. La protección de la infancia se volvió una urgencia global.

Uno de cada cinco niños vive en zonas de conflicto en el mundo

Más de uno de cada cinco niños y niñas vive actualmente en una zona afectada por conflictos, de acuerdo con las últimas estimaciones del Instituto de Investigación para la Paz de Oslo (PRIO). La cifra expone el impacto que las guerras y las crisis humanitarias tienen sobre las infancias en distintas regiones del mundo.

En el marco del Día de la Niñez, Fundación ACNUR Argentina impulsó la campaña “La Guerra NO es un Juego”, con el objetivo de visibilizar una realidad que afecta a millones de chicos: crecer en territorios atravesados por la violencia, la persecución y el desplazamiento forzado.

Se estima que unos 45 millones de niños y niñas debieron abandonar sus hogares para ponerse a salvo. En países afectados por conflictos, la infancia queda expuesta no solo a la violencia directa, sino también a consecuencias que pueden comprometer su desarrollo y su futuro.

La falta de agua potable, alimentos, vacunas y atención médica se suma a la destrucción de escuelas y hospitales. A esto se agregan las dificultades para continuar con la educación y el riesgo de sufrir enfermedades, desnutrición o distintas formas de violencia.

En algunos casos, los chicos deben cruzar fronteras sin la compañía de sus familiares. Durante esos desplazamientos, quedan especialmente expuestos a la trata, la explotación y el reclutamiento forzado por parte de grupos armados.

Desde Sudán hasta Gaza, Afganistán y Ucrania, las guerras muestran cómo las crisis prolongadas pueden alterar por completo la vida cotidiana de millones de niños y niñas.

Frente a este escenario, ACNUR trabaja junto con autoridades, organizaciones y socios locales para brindar protección y asistencia a la infancia desplazada. Entre sus acciones se encuentran la búsqueda y reunificación de familias, el registro de nacimientos y el acompañamiento a niños con discapacidad.

También se desarrollan espacios seguros, actividades de apoyo psicosocial y propuestas educativas destinadas a quienes tuvieron que abandonar sus hogares, con el objetivo de recuperar condiciones mínimas de estabilidad.

La campaña de Fundación ACNUR Argentina busca además sumar apoyo para continuar con estas tareas de asistencia y protección de niños y niñas afectados por conflictos y desplazamientos forzados.

La problemática vuelve a poner en primer plano una realidad que atraviesa a millones de familias: para muchos chicos, la infancia transcurre lejos de la seguridad, la escuela y el hogar, en medio de situaciones que ningún niño debería tener que enfrentar.

 


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