Esteban “El Gringo” Ribovics volvió a hacer historia y llevó el nombre de Salta a lo más alto del mundo de las artes marciales mixtas. El peleador nacido en Tartagal derrotó por nocaut técnico al brasileño Edson Barboza en UFC 330, disputado este sábado en Philadelphia.
Ribovics tuvo una actuación contundente ante uno de los nombres más reconocidos de la categoría ligero. El salteño impuso su ritmo desde el comienzo y terminó la pelea en el segundo round, cuando el árbitro Herb Dean intervino para detener el combate.
El triunfo tuvo además un significado especial. Barboza, de 40 años, decidió ponerle punto final a su extensa carrera profesional después de la derrota. El brasileño dejó sus guantes en el centro del octágono, en una de las imágenes más emotivas de la noche.
Del otro lado, Ribovics no ocultó su respeto por un rival al que consideró una referencia durante buena parte de su carrera. El salteño reconoció la trayectoria de Barboza y celebró una victoria que puede marcar un antes y un después en su camino dentro de UFC.
Para “El Gringo”, el triunfo también representa un importante paso en su objetivo de meterse entre los mejores de la división. Después de la pelea, pidió enfrentar a un integrante del top 15 de la categoría ligero, dejando claro que quiere seguir creciendo dentro de la organización.
Ribovics llegó al UFC 330 con un récord de 15 victorias y tres derrotas como profesional. Con este nuevo triunfo, volvió a demostrar su poder de definición y consolidó su lugar como uno de los argentinos que más atención genera dentro de la compañía.
La jornada en Philadelphia tuvo como pelea principal el enfrentamiento entre Islam Makhachev e Ian Machado Garry por el título wélter. También contó con el duelo entre Mackenzie Dern y Gillian Robertson por el cinturón de peso paja.
Sin embargo, para Salta la gran noticia estuvo en otro punto del octágono. Desde Tartagal, Esteban Ribovics volvió a poner a la provincia en el mapa internacional y ahora apunta a un nuevo desafío: meterse entre los mejores de UFC.