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Acceso limitado

Vivienda propia en Salta: solo una minoría accede a créditos hipotecarios

Los ingresos exigidos por los bancos dejan afuera a gran parte de la población. Solo una pequeña porción logra financiar la compra de una vivienda.

Vivienda propia en Salta: solo una minoría accede a créditos hipotecarios

El acceso a los créditos hipotecarios en Salta continúa siendo muy limitado y solo una minoría logra cumplir con las condiciones exigidas por las entidades financieras. En la actualidad, apenas una de cada diez operaciones inmobiliarias se concreta mediante este tipo de financiamiento, lo que refleja las dificultades estructurales que enfrenta gran parte de la población para alcanzar la vivienda propia.

El principal obstáculo está vinculado a los ingresos. Mientras el salario promedio en la provincia se ubica entre los 600.000 y 700.000 pesos, para calificar a un crédito hipotecario los bancos exigen ingresos familiares que superen los 2 millones de pesos. Esta brecha deja afuera a un amplio sector de la sociedad, especialmente a trabajadores formales con ingresos medios y a quienes se desempeñan en la informalidad.

En este escenario, el financiamiento queda prácticamente restringido a una franja de la clase media con mayor poder adquisitivo. Se trata de familias que logran reunir los requisitos exigidos, tanto en términos de ingresos como de estabilidad laboral, condiciones indispensables para acceder a un préstamo de largo plazo.

A la dificultad económica se suman otros factores que complican aún más la situación. Uno de ellos es la falta de regularización en la documentación de muchas propiedades. Para que un inmueble pueda ser financiado, debe contar con todos los papeles en regla, incluyendo catastro actualizado, planos aprobados y titularidad clara. Sin embargo, esta condición no siempre se cumple, incluso en zonas urbanas consolidadas, lo que limita la oferta de viviendas aptas para crédito.

En cuanto a las opciones disponibles, el acceso al financiamiento se concentra en pocas entidades bancarias. Entre ellas, el Banco Nación aparece como una de las alternativas más accesibles dentro del mercado, aunque todavía no se registra un crecimiento significativo en la cantidad de operaciones impulsadas por créditos hipotecarios.

Pese a este panorama, el sector inmobiliario reconoce que existe una oportunidad para quienes logran reunir las condiciones. Actualmente, los valores de las propiedades usadas se mantienen relativamente bajos en comparación con años anteriores, lo que abre una ventana para la compra. Con un anticipo cercano al 25% del valor del inmueble, es posible financiar el resto en cuotas que, en muchos casos, resultan similares a un alquiler.

Esta situación genera un contraste marcado: mientras una parte reducida de la población puede aprovechar este contexto para acceder a una vivienda, la mayoría queda al margen por no alcanzar los requisitos básicos. Así, el crédito hipotecario, que históricamente fue una herramienta clave para el acceso a la casa propia, hoy tiene un alcance mucho más acotado en Salta.

De cara al futuro, las perspectivas del sector están atadas a variables macroeconómicas. La estabilidad económica, la evolución de los salarios y una eventual reducción en los costos financieros serán determinantes para ampliar el acceso al crédito. Sin estos cambios, el panorama difícilmente se modifique en el corto plazo y el sueño de la vivienda propia seguirá siendo esquivo para gran parte de los salteños.


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