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Lasaña casera: el plato ideal para cuando baja la temperatura

Una preparación abundante y reconfortante, con capas de pasta, salsa y queso que la convierten en una opción perfecta para compartir.

Lasaña casera: el plato ideal para cuando baja la temperatura

Llegó el frío y con él las ganas de platos calientes, abundantes y reconfortantes que llenen la casa de aroma y sabor. Es el momento ideal para volver a esas preparaciones que invitan a reunirse alrededor de la mesa.

Dentro de las opciones menos conocidas o menos frecuentes en lo cotidiano, hay una receta clásica que nunca falla y que combina textura, sabor y tradición en cada capa.

Ingredientes para 4 a 6 porciones

Para la salsa:

  •  500 g de carne picada
  • 1 cebolla
  • 2 dientes de ajo
  • 1 lata de tomate triturado (o 500 ml)
  • 2 cucharadas de aceite
  • Sal, pimienta y orégano a gusto

Para la bechamel:

  •     50 g de manteca
  •     50 g de harina
  •     500 ml de leche
  •     Nuez moscada, sal y pimienta

Para el armado:

  1.     Láminas de pasta (precocidas o tradicionales)
  2.     200 g de queso rallado
  3.     200 g de jamón (opcional) 

Paso a paso de la preparación 

1. Preparar la salsa base

  •     Pelar y picar bien chica la cebolla y los dientes de ajo. 
  •     En una olla o sartén grande, calentar un chorrito de aceite y rehogar ambos ingredientes a fuego medio hasta que estén transparentes y tiernos. 
  •     En ese momento, sumar la carne picada y cocinar mientras se revuelve para que se dore de manera pareja y no queden grumos grandes. 
  •     Cuando cambie de color, incorporar el tomate triturado, condimentar con sal, pimienta y orégano, y dejar cocinar a fuego bajo entre 20 y 30 minutos. La idea es que la preparación tome sabor, reduzca un poco el líquido y quede bien integrada. Si el tomate está muy ácido, se puede agregar una pizca de azúcar.

2. Hacer la salsa blanca

  •     En otra olla, derretir la manteca a fuego bajo. Una vez fundida, agregar la harina y mezclar rápidamente con cuchara de madera o batidor para formar una pasta sin grumos. Cocinar durante uno o dos minutos para que la harina pierda el sabor crudo. 
  •     Luego, incorporar la leche de a poco, sin dejar de revolver, para lograr una textura lisa y cremosa. Condimentar con sal, pimienta y nuez moscada. 
  •     Continuar la cocción hasta que espese levemente. Debe quedar cremosa, pero no excesivamente densa, para que ayude a unir las capas sin secar la preparación.

3. Preparar la fuente para el armado

  •     Elegir una fuente apta para horno y colocar en la base una pequeña cantidad de salsa roja o salsa blanca. Este paso es clave para evitar que la pasta se pegue y para dar humedad desde la primera capa.

4. Comenzar a armar las capas

  •     Disponer una primera capa de láminas de pasta. Encima, agregar una parte de la salsa de carne, luego una porción de salsa blanca y, si se desea, algunas fetas de jamón. 
  •     Completar con queso rallado o mozzarella y repetir el procedimiento en el mismo orden hasta terminar los ingredientes. Lo ideal es lograr varias capas parejas para que cada porción tenga buen equilibrio de sabor y textura.

5. Terminar la parte superior

  •     La última capa debe llevar abundante salsa blanca y una buena cantidad de queso rallado por encima. Esto ayudará a formar una cubierta dorada y gratinada, uno de los grandes atractivos del plato.

6. Llevar al horno

    Con el horno previamente precalentado a 180 °C, cocinar la preparación durante 30 a 40 minutos. 
    Si se usan láminas tradicionales, puede necesitar algunos minutos más. La señal de que está lista será la superficie dorada y burbujeante.

7. Dejar reposar antes de servir

  •     Una vez fuera del horno, conviene esperar entre 10 y 15 minutos antes de cortar. Este descanso permite que las capas se asienten, la porción salga más prolija y los sabores se terminen de concentrar.

8. Servir y disfrutar

  •     Cortar en porciones generosas y servir bien caliente. 
  •     Se puede acompañar con una ensalada fresca o simplemente disfrutar sola, como plato principal, en una comida bien casera y rendidora.

 


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