Tim Curry, el actor británico que alcanzó fama internacional por sus interpretaciones en It y The Rocky Horror Picture Show, murió este martes a los 80 años en su casa de Los Ángeles, según confirmó el sitio estadounidense TMZ.
De acuerdo con la información difundida, el intérprete atravesaba diversos problemas de salud vinculados al derrame cerebral que sufrió en 2012. A raíz de ese episodio, permanecía prácticamente inmovilizado y tenía dificultades en el habla.
Fuentes oficiales indicaron que la policía acudió al domicilio del actor durante la noche del martes y constató su fallecimiento.
Una carrera marcada por personajes inolvidables
Curry fue una de las figuras más reconocidas del espectáculo británico y estadounidense gracias a una trayectoria en la que dio vida a personajes que dejaron una fuerte huella en la cultura popular.
Entre sus trabajos más recordados se encuentran su participación en The Rocky Horror Picture Show y su interpretación en It, producciones que lo convirtieron en un referente para varias generaciones de espectadores.
Su presencia en pantalla y su capacidad para encarnar personajes oscuros fueron algunos de los rasgos que definieron su carrera artística.
Las secuelas del derrame cerebral
En 2012, Curry sufrió un derrame cerebral que cambió de forma significativa su vida cotidiana. Las secuelas físicas derivadas de ese episodio afectaron su movilidad y lo obligaron a utilizar silla de ruedas.
A pesar de esas dificultades, el actor continuó realizando apariciones públicas y compartiendo reflexiones sobre el proceso de adaptación a su nueva realidad.
En 2025, había hablado abiertamente sobre los desafíos que enfrentaba tras más de una década conviviendo con las consecuencias del accidente cerebrovascular.
“El humor me salvó”
Una de sus declaraciones más recordadas de los últimos años fue una reflexión sobre la importancia de mantener una actitud positiva frente a las adversidades.