Un homicidio ocurrido durante la madrugada del 1 de enero en barrio Solidaridad, en la zona sudeste de la ciudad de Salta, terminó con dos personas condenadas a prisión efectiva. Leonardo Isaac Ibáñez recibió una pena de ocho años de prisión como autor de homicidio simple, mientras que Mariana Carolina Guantay fue condenada a cinco años y cuatro meses como partícipe necesaria del mismo delito.
Las condenas fueron dictadas luego de que las partes acordaran resolver el caso mediante un juicio abreviado. Los acusados reconocieron su participación en el hecho y, tras analizar el acuerdo, la jueza del Distrito Centro, Cecilia Flores Toranzos, impuso las penas correspondientes.
Además de las condenas, ambos deberán ser incorporados al Banco de Datos Genéticos, de acuerdo con lo dispuesto durante la resolución judicial.
El caso se inició por un violento enfrentamiento ocurrido en las primeras horas del año en barrio Solidaridad. Según la acusación presentada por el fiscal penal 2 de la Unidad de Graves Atentados contra las Personas, Daniel Espilocín, la víctima, un hombre de 25 años, quedó en medio de una confrontación entre grupos antagónicos.
La situación derivó en una agresión que terminó siendo mortal. Durante el enfrentamiento, Guantay atacó a la víctima con una piedra, provocando que cayera al suelo y quedara inconsciente. En ese momento, según la reconstrucción sostenida por la Fiscalía, Ibáñez se acercó y utilizó un arma blanca para atacarlo.
La agresión provocó una grave herida en la zona del tórax. La víctima fue lesionada en una región vital y, pese a la asistencia recibida, falleció como consecuencia de la gravedad del cuadro.
La autopsia realizada posteriormente permitió determinar con precisión la causa de muerte. El joven sufrió una herida punzocortante en el tórax que comprometió órganos y estructuras vasculares de extrema importancia, entre ellas el pericardio, el pulmón izquierdo, la arteria aorta y la arteria pulmonar.
La lesión generó un shock hipovolémico producto de una grave lesión vascular, lo que finalmente provocó el fallecimiento.
Para el Ministerio Público Fiscal, la participación de los dos acusados tuvo incidencia directa en el desenlace fatal, aunque las conductas atribuidas a cada uno fueron diferentes.
A Ibáñez se le atribuyó específicamente el ataque con el arma blanca que provocó la lesión mortal. En consecuencia, fue considerado autor del delito de homicidio simple y recibió la pena más elevada de las dos: ocho años de prisión de ejecución efectiva.
En el caso de Guantay, la Fiscalía sostuvo que su intervención fue determinante porque primero atacó a la víctima con una piedra y provocó que quedara tendida e inconsciente. Esa situación de vulnerabilidad habría facilitado que posteriormente Ibáñez pudiera realizar el ataque con el arma blanca.
Por ese motivo, Guantay fue acusada como partícipe necesaria del homicidio simple y recibió una pena de cinco años y cuatro meses de prisión efectiva.
El hecho ocurrió en un contexto de violencia entre grupos que mantenían una confrontación en el barrio. La secuencia terminó con un joven muerto y una investigación que permitió establecer la responsabilidad penal de dos de los involucrados.
La causa avanzó hasta la audiencia de control de acusación, instancia en la que la Fiscalía, la defensa y las demás partes acordaron la posibilidad de resolver el expediente mediante un juicio abreviado. Esta modalidad permitió evitar la realización de un debate oral tradicional, luego de que los acusados reconocieran los hechos y aceptaran las penas acordadas.
La jueza Cecilia Flores Toranzos recibió la confesión de ambos imputados y, tras evaluar el acuerdo alcanzado por las partes, dictó las condenas.
De esta manera, el caso por el homicidio ocurrido en barrio Solidaridad, Salta Capital, quedó resuelto judicialmente con dos penas de prisión efectiva.
La sentencia también contempla una medida complementaria vinculada con la identificación genética: tanto Ibáñez como Guantay deberán ser registrados en el Banco de Datos Genéticos.
El caso vuelve a poner el foco sobre los episodios de violencia que pueden desencadenarse durante enfrentamientos entre grupos en distintos sectores de la ciudad de Salta. En esta oportunidad, una pelea registrada durante la madrugada del 1 de enero terminó con la muerte de un joven de 25 años y con dos personas condenadas por su participación en el hecho.
La Justicia consideró que las acciones de ambos acusados estuvieron vinculadas con el desenlace fatal: mientras que Ibáñez fue señalado como quien efectuó la agresión con el arma blanca, la intervención previa de Guantay habría dejado a la víctima en condiciones de vulnerabilidad para el ataque posterior.
Con las condenas de ocho años y cinco años y cuatro meses de prisión efectiva, respectivamente, el proceso judicial llegó a su conclusión.