El partido tuvo un rato para cada uno: Egipto arrancó mejor, aprovechándose de que Australia se replegó por demás y eso le permitió manejar la pelota y tratar de encontrar espacios para llegar con peligro al arco de Beach, aunque extrañó mucho a un Mo Salah que recién apareció sobre el final de los 90 minutos... De todos modos, no alcanzó la presencia del crack y el partido debió definirse en los penales tras el 1-1.
Aunque su principal figura no brillara, el equipo de Hassan llegó al gol enseguida: pasaditos los diez minutos de juego, Egipto capturó el rebote de una pelota parada a favor, probó por la otra banda y el buen centro que llegó desde la derecha fue conectado desde la derecha por Emam Ashour, quien no dudó y de cabeza puso adelante a su equipo.
Esa primera mitad podría decirse que tuvo dominio del conjunto africano, pero todo cambió en el complemento. Australia se dio cuenta que tenía que salir a jugar el partido y ya no le alcanzaba con lo que podían generar sus carrileros cuando se proyectaban. Empezó a hacerse más cargo de la pelota Cristian Volpato, tuvo algunas ráfagas de juego de Connor Metcalfe y empezó a empujar contra el arco de Shobeir. De un tiro libre desde la izquierda, Hany en la desesperación por despejarla terminó metiéndola dentro de su propio arco y el marcador quedó igualado.
El partido tuvo que resolverse en los penales y ahí de poco sirvió la jugada de Tony Popovic, el entrenador australiano que a minutos del final mandó a la cancha a Mathew Ryan en lugar de Beach para que ataje los penales.El problema fue que no pudo contener ninguno, encima falló Souttar el primero y Herrington el cuarto, mientras que los egipcios, con 100% de efectividad, ni siquiera necesitaron llegar al quinto penal. Y ahora, esperan por su rival en octavos, que será Argentina o Cabo Verde.
Salah convirtió su penal. (AP Photo/Sam Hodde)