El clásico salteño entre Gimnasia y Tiro y Central Norte arrancó con todo en el estadio Padre Martearena, donde una buena cantidad de hinchas se dio cita para ver este anticipo del fútbol en Salta.
Desde el pitazo inicial, ambos equipos mostraron ganas de imponer su estilo, con avances constantes que pusieron a prueba a los arqueros Joaquín Papaleo y Enzo Vázquez. Los albos, dirigidos por el "Tete" Quiroz, tomaron el control en varios pasajes gracias a la precisión de jugadores como Nicolás Rinaldi y Jonás Aguirre, generando peligro con toques rápidos y desbordes por las bandas.
Central Norte, por su lado, no se achicó y respondió con entrega, aunque el DT Adrián Bastía tuvo que calmar a algunos como Francisco Borda para evitar descontroles. Los cuervos avisaron con remates de Maximiliano Ribero, pero fue Gimnasia quien pegó primero: Nicolás Contín aprovechó un desajuste defensivo y abrió el marcador a los 31 minutos del primer tiempo, poniendo el 1-0 que reflejaba el dominio albo. Parecía que los de Quiroz iban por más, con solidez en todas las líneas y chances para ampliar, pero sobre el cierre de la etapa inicial, Gonzalo Alves clavó un bombazo en el ángulo para empatar transitoriamente.
En el complemento, el partido se abrió aún más y Central Norte dio el golpe al pasar al frente a los 8 minutos, cuando Ramiro Enríquez capturó un rebote y cruzó el remate para el 2-1, dejando atónitos a los albos. Gimnasia sintió el impacto, pero se recompuso rápido, buscando orden y concentración para no desarmarse. Los cambios entraron en escena, con Juan Oviedo reemplazando a Gonzalo Soto desde el arranque del segundo tiempo, y fue justamente Oviedo quien, a los 26 minutos, aprovechó una distracción cuerva para sellar el 2-2 definitivo.
El empate resultó justo, considerando el ida y vuelta que se vio en la cancha del Martearena, con ambos equipos mostrando virtudes y falencias que seguramente pulirán de cara al torneo oficial en la Primera Nacional. Para Gimnasia, la base del año pasado se notó en los movimientos coordinados, mientras que Central Norte sacó provecho de su trabajo colectivo y la garra típica del fútbol salteño. Entre los relevos, se destacaron ingresos como Federico Sivetti por Walter Montoya en los albos, y varios en los cuervos como Gonzalo Mancuso o Martín Moravec, que intentaron refrescar el equipo.
Este duelo en el Triangular de Verano no solo sirvió para aceitar motores en Salta, sino que dejó en claro que el clásico salteño sigue siendo un plato fuerte para los amantes del fútbol en la provincia. Con arbitraje de Facundo Vizgarra y un marco de público que vibró con cada jugada, el partido cerró la primera fecha dejando todo abierto para lo que viene. Sin dudas, estos encuentros amistosos en el norte argentino calientan el ambiente para una temporada que promete emociones fuertes.