La bandera argentina volvió a flamear bien alto en el desierto de Arabia Saudita gracias a una actuación contundente de Kevin Benavides, que se quedó con la victoria en una exigente etapa del Rally Dakar 2026 dentro de la categoría Challenger. El piloto salteño, acompañado por su navegante Lisandro Sisterna, fue el más rápido en el tramo que unió Al Henakiyah con Yanbú y consolidó un nuevo golpe de autoridad en una competencia que entra en su recta decisiva.
La jornada no solo tuvo sabor a triunfo individual, sino que dejó una imagen potente para el automovilismo nacional: los argentinos coparon el top 3 de la etapa, ratificando el gran momento que atraviesan los representantes del país en una de las pruebas más duras del mundo. En un escenario hostil, con dunas, sectores de piedra y navegación compleja, los binomios nacionales volvieron a ser protagonistas.
Benavides y Sisterna completaron el recorrido con un tiempo que los ubicó en lo más alto del clasificador del día, mostrando un ritmo sólido de principio a fin. Desde los primeros kilómetros, el salteño se mantuvo competitivo, administró el vehículo en los tramos más técnicos y aceleró con decisión cuando el terreno lo permitió. La estrategia fue clave para marcar diferencias en una etapa donde cualquier error se paga caro.
Esta victoria representa la segunda de Benavides en la edición 2026 del Dakar, un dato que refuerza su candidatura y confirma su adaptación a la categoría Challenger, una de las más competitivas y parejas de la competencia. Para Salta, además, el triunfo tiene un valor especial: vuelve a poner a un piloto de la provincia en lo más alto del escenario internacional del rally raid.
Detrás del binomio salteño-sanjuanino, la pelea fue intensa. En el segundo lugar se ubicaron Dania Akeel, representante de Arabia Saudita, junto al francés Sébastien Delaunay, quienes finalizaron a poco más de seis minutos del líder. Sin embargo, el cierre del podio volvió a tener acento argentino, con David Zille y Sebastián Cesana, que completaron una gran etapa y aseguraron el tercer puesto, consolidando una jornada soñada para el país.
El dominio argentino en esta etapa no fue casual. A lo largo del Dakar 2026, los equipos nacionales vienen mostrando regularidad, buena lectura del terreno y una notable capacidad para sortear las dificultades propias del desierto saudí. En una competencia donde la resistencia física y mental es tan importante como la velocidad, estos factores marcan la diferencia.
Más atrás, pero también dentro del grupo de punta, se ubicaron el chileno Lucas del Río junto al mendocino Bruno Jacomy, quienes finalizaron en la sexta posición y mantuvieron un desempeño consistente. La presencia de pilotos argentinos y sudamericanos en los puestos de vanguardia refleja el crecimiento sostenido de la región en este tipo de competencias extremas.
La Etapa 12 del Rally Dakar 2026 fue una de las más exigentes hasta el momento en la categoría Challenger. El recorrido combinó sectores rápidos con zonas de navegación fina, donde el trabajo del navegante resultó determinante. En ese aspecto, Lisandro Sisterna cumplió un rol fundamental, guiando con precisión y aportando calma en los momentos más complejos del trazado.
En la clasificación general, la pelea sigue abierta. Si bien cada etapa puede modificar el panorama, los argentinos se mantienen bien posicionados y con chances concretas de seguir escalando. La regularidad será clave en los tramos finales, donde el cansancio acumulado y el desgaste mecánico comienzan a jugar su propio partido.
Para Kevin Benavides, este triunfo es también una muestra de madurez deportiva. Lejos de la ansiedad, el piloto salteño apostó por una conducción inteligente, cuidando el vehículo y eligiendo cuándo atacar. Esa combinación de experiencia y ambición es la que hoy lo coloca como uno de los nombres fuertes del Dakar 2026 en la categoría Challenger.
Desde Salta, el seguimiento de su actuación es constante. Benavides no solo representa a la provincia, sino que se convirtió en un referente para una nueva generación de pilotos que sueñan con llegar al Dakar. Cada triunfo, cada podio y cada etapa completada es una inyección de orgullo para el deporte salteño.
El Rally Dakar, considerado la prueba más dura del automovilismo mundial, exige al límite a hombres y máquinas. En ese contexto, lo realizado por los argentinos en esta etapa adquiere una dimensión aún mayor. No se trata solo de velocidad, sino de resistencia, estrategia y capacidad para sobreponerse a condiciones extremas.
Con pocas etapas por delante, el margen de error se achica y cada minuto cuenta. La victoria de Benavides y el podio completamente argentino en Challenger refuerzan la ilusión de cerrar el Dakar 2026 con resultados históricos. La competencia sigue, el desierto no da tregua y los pilotos argentinos ya demostraron que están a la altura del desafío.