La noticia cayó como un baldazo de agua fría en el mundo del fútbol. Lionel Messi sufrió una distensión muscular en el isquiotibial izquierdo y encendió las alarmas tanto en Inter Miami como en la Selección argentina. El parte médico fue difundido por el club estadounidense luego de que el rosarino no participara del entrenamiento previsto en la antesala de un amistoso internacional.
Según se informó oficialmente, la molestia se originó durante el encuentro frente a Barcelona SC en Ecuador y persistió en los días posteriores. Tras realizarle estudios complementarios, el cuerpo médico confirmó el diagnóstico y dispuso que el capitán inicie un proceso de recuperación cuyo plazo dependerá de su evolución clínica y funcional.
Aunque no se estableció una fecha concreta para su vuelta, todo indica que el delantero podría perderse el debut de Inter Miami en la nueva temporada de la Major League Soccer (MLS), previsto para el 21 de febrero ante Los Angeles FC. En el mejor de los escenarios, apuntan a que pueda reaparecer en el amistoso reprogramado frente a Independiente del Valle.

La lesión también obligó a modificar la agenda del conjunto estadounidense. El amistoso que iba a disputarse en Puerto Rico fue postergado para el 26 de febrero, decisión tomada a partir del cuadro físico del astro argentino. La expectativa por ver a Messi había generado un movimiento masivo de hinchas, con entradas agotadas y un clima de fiesta que deberá esperar.
Horas después de conocerse la confirmación médica, el propio Messi envió un mensaje para explicar la situación y llevar tranquilidad. Contó que terminó el partido en Ecuador con una molestia que lo obligó a salir antes de tiempo y reconoció que no estaba en condiciones de afrontar el compromiso siguiente. También expresó su deseo de poder cumplir con ese encuentro más adelante.
El rosarino atraviesa una etapa en la que cada detalle físico es seguido de cerca. A sus 38 años, el manejo de las cargas y la prevención de lesiones se volvieron aspectos centrales en su planificación deportiva. Desde su llegada a la MLS, el cuerpo técnico administra minutos y entrenamientos con lupa, consciente de que cualquier sobrecarga puede derivar en una dolencia muscular.
Para la Selección argentina, la situación no pasa inadvertida. Si bien todavía falta para la próxima doble fecha de Eliminatorias sudamericanas, cualquier contratiempo físico del capitán genera preocupación. Messi es el eje futbolístico y emocional del equipo que dirige Lionel Scaloni, y su presencia resulta determinante tanto dentro como fuera de la cancha.
En ese contexto, el seguimiento será permanente. El objetivo principal es que el delantero pueda recuperarse sin apuros, evitando recaídas que compliquen el calendario. En este tipo de lesiones musculares, el tiempo de rehabilitación suele variar según la gravedad de la distensión y la respuesta del jugador al tratamiento.
En Inter Miami saben que la temporada será exigente. Además de la MLS, el equipo afrontará competencias internacionales y una serie de compromisos que demandarán rotación y planificación. La prioridad es contar con Messi en plenitud en los momentos decisivos, más allá de resignar algún partido en el arranque.
La lesión de Lionel Messi vuelve a poner sobre la mesa un tema recurrente en el fútbol moderno: la acumulación de partidos y la intensidad del calendario. Entre giras, amistosos, torneos locales e internacionales, las exigencias físicas son cada vez mayores. Incluso para un futbolista de su jerarquía y experiencia, el riesgo de sufrir una sobrecarga está siempre latente.
Mientras tanto, los hinchas argentinos siguen atentos cada parte médico y cada actualización. La figura del capitán trasciende camisetas y fronteras. Su estado físico impacta no solo en el rendimiento de Inter Miami en la MLS, sino también en las aspiraciones de la Selección argentina en las Eliminatorias y en cualquier competencia que tenga por delante.
Por ahora, el mensaje oficial es claro: recuperación progresiva y evaluación día a día. No hay plazos apresurados ni fechas cerradas. Todo dependerá de cómo responda el músculo afectado y de la evolución en los próximos entrenamientos.
La expectativa está puesta en verlo nuevamente en cancha cuanto antes, pero sin poner en riesgo su salud. En un año cargado de compromisos y con la mirada puesta en los desafíos internacionales, la prioridad es que Messi vuelva en óptimas condiciones. Porque cada vez que el 10 se frena por una lesión, el mundo del fútbol contiene la respiración.
