El ministro de Economía, Luis Caputo, confirmó que Pedro Lines será el nuevo director del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), en reemplazo de Marco Lavagna, quien presentó su renuncia en medio del proceso técnico para actualizar la metodología de medición de la inflación. Al mismo tiempo, el funcionario ratificó que el Gobierno decidió postergar la implementación del nuevo Índice de Precios al Consumidor (IPC), prevista originalmente para este año.
La designación de Lines apunta a garantizar continuidad técnica dentro del organismo estadístico en un contexto sensible para la economía argentina, marcado por el proceso de desaceleración inflacionaria y por la necesidad de sostener previsibilidad en los indicadores oficiales. Según explicó Caputo, la decisión de diferir el cambio metodológico responde a una estrategia deliberada del Ejecutivo, que busca consolidar primero el sendero de desinflación antes de introducir modificaciones en la forma de medir los precios.
Pedro Lines es licenciado en Economía por la Universidad de Buenos Aires y cuenta con una maestría en Economía por el Centro de Estudios Macroeconómicos. Actualmente, además, cursa una especialización en Minería de Datos en la Universidad Austral, una formación que refuerza su perfil técnico y analítico. Hasta ahora se desempeñaba como director técnico del Indec, un rol clave desde el cual coordinaba el Programa Estadístico Anual y supervisaba la elaboración de encuestas, censos e indicadores sociales y económicos.
Su trayectoria dentro del organismo es extensa y atravesó distintas gestiones. Entre 2016 y 2018 estuvo a cargo de las estimaciones vinculadas a la Balanza de Pagos, la Deuda Externa y la Posición de Inversión Internacional de la Argentina, áreas estratégicas para el análisis macroeconómico. Previamente, entre 2011 y 2016, desarrolló tareas en la Autoridad Estadística de Qatar, lo que le aportó experiencia en sistemas estadísticos internacionales.
Además, Lines integra el Grupo de Expertos Asesores de las Naciones Unidas, que brinda asistencia técnica al Grupo de Trabajo Intersecretarial sobre Cuentas Nacionales, un espacio donde se debaten y actualizan estándares estadísticos utilizados a nivel global. Desde el Ministerio de Economía destacaron ese recorrido como un respaldo a la solidez técnica del nuevo director.
Caputo subrayó que se trata de un funcionario con trayectoria “intachable” y recordó que, durante períodos de cuestionamientos a la credibilidad del Indec, Lines optó por dar un paso al costado, un antecedente que, según el ministro, refuerza su perfil profesional. La confirmación busca despejar dudas sobre el rumbo del organismo y enviar una señal de estabilidad institucional.
En paralelo al cambio de conducción, el Gobierno resolvió postergar la aplicación de la nueva metodología para medir la inflación. La actualización del IPC contemplaba reemplazar la canasta vigente —basada en patrones de consumo de 2004— por otra construida a partir de la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares 2017-2018, un relevamiento más acorde a los hábitos actuales de consumo en la Argentina.
Ese cambio formaba parte de compromisos asumidos con el Fondo Monetario Internacional y había sido trabajado durante los últimos años por los equipos técnicos del Indec. Sin embargo, Caputo explicó que la implementación inmediata no era conveniente desde el punto de vista económico y político. La postura oficial es que introducir una nueva canasta en plena transición inflacionaria podría generar distorsiones en la lectura de los datos y alimentar suspicacias innecesarias.
Según el ministro, la renuncia de Lavagna se dio en ese contexto de diferencias sobre los tiempos de aplicación. Mientras el exdirector impulsaba avanzar con la nueva metodología en el corto plazo, el Presidente y el equipo económico coincidieron en que el cambio debe concretarse una vez que el proceso de desinflación esté plenamente consolidado y resulte incuestionable.
Caputo también hizo referencia al escenario económico de los últimos meses y sostuvo que, a mediados del año pasado, el Gobierno proyectaba un panorama más favorable hacia comienzos de 2026. No obstante, señaló que factores políticos previos a las elecciones legislativas impactaron negativamente sobre variables clave como el riesgo país, la inflación y la demanda de dinero, alterando esas previsiones iniciales.
En ese marco, el Ejecutivo considera prioritario sostener reglas claras y evitar modificaciones que puedan ser interpretadas como manipulaciones estadísticas. La decisión de mantener el índice actual por más tiempo apunta, según la mirada oficial, a preservar la credibilidad del Indec y asegurar que cualquier cambio metodológico se realice en un contexto de mayor estabilidad macroeconómica.
Por ahora, la nueva canasta del IPC continuará en espera, mientras el organismo avanza con su trabajo técnico y el Gobierno monitorea la evolución de los precios. La confirmación de Pedro Lines al frente del Indec busca reforzar ese proceso, con un perfil técnico al mando y una estrategia gradual en materia estadística, en un año donde los números económicos seguirán bajo la lupa.