El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, celebró este martes la histórica caída del Riesgo País argentino, que descendió por debajo de los 500 puntos y se ubicó en 493 según el índice elaborado por J.P. Morgan. Según Adorni, esta baja es “el resultado de haber hecho lo que había que hacer”, un mensaje que compartió acompañado de un cuadro comparativo sobre la evolución del indicador en los últimos años.
En julio de 2022, el Riesgo País había superado los 2.700 puntos, un récord desde el canje de deuda de 2020. En aquel contexto, el colapso de los bonos en pesos provocó un aumento de más de 800 puntos en un solo mes, generando incertidumbre entre los inversores y complicando el acceso a financiamiento internacional.
Hoy, la situación es completamente diferente. La baja del Riesgo País se acompaña de un repunte en los bonos y las acciones argentinas, lo que abre nuevas oportunidades para que el país pueda emitir deuda en los mercados internacionales bajo condiciones más favorables. Para Adorni, este cambio refleja el efecto de decisiones económicas orientadas a estabilizar los mercados y mejorar la confianza de los inversores.
Los analistas destacan que alcanzar niveles por debajo de los 500 puntos no solo tiene un valor simbólico, sino que también marca un punto de inflexión en la percepción internacional sobre la economía argentina. La mejora del indicador podría facilitar la llegada de inversiones extranjeras y permitir la planificación de proyectos de largo plazo con mayor certidumbre sobre el financiamiento disponible.
En los mercados locales, los bonos en dólares y pesos mostraron subas significativas, mientras que las acciones de empresas argentinas registraron repuntes vinculados directamente con la mejora de la percepción de riesgo. Para Adorni, estos movimientos son una señal de que las políticas adoptadas están dando resultados concretos y generan confianza en el futuro financiero del país.
Si bien los desafíos económicos siguen presentes, la baja del Riesgo País representa un respiro para la economía y un aliciente para inversores locales y extranjeros. El indicador de J.P. Morgan sigue siendo un termómetro clave de la confianza internacional, y su reciente descenso confirma una tendencia positiva en la percepción sobre Argentina.
Para Adorni, la caída del Riesgo País es una señal clara de que la estrategia adoptada en los últimos años comienza a consolidarse, ofreciendo nuevas oportunidades de crecimiento y financiamiento. El desafío ahora será mantener esta tendencia y traducirla en resultados concretos para la economía y el desarrollo de proyectos estratégicos.