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Turismo regional en verano

Cuánto cuesta ir a la playa en Brasil para los argentinos en el verano 2026

Aunque perdió parte de la ventaja cambiaria del año pasado, Brasil sigue siendo competitivo en varios consumos de playa.

Cuánto cuesta ir a la playa en Brasil para los argentinos en el verano 2026

El verano 2026 encuentra a los turistas argentinos frente a un escenario distinto al del año pasado a la hora de elegir destino. Con una economía más estable y un tipo de cambio menos favorable, Brasil dejó de ser la opción claramente más barata en todos los rubros, aunque todavía conserva precios atractivos en consumos cotidianos que pesan fuerte en el presupuesto de playa.

El análisis de gastos básicos en paradores y balnearios muestra que, si bien la brecha de precios se achicó, el consumo diario sigue rindiendo mejor en varias playas brasileñas que en la Costa Atlántica argentina o en Uruguay. La diferencia ya no es tan marcada como en 2025, pero sigue siendo un factor clave para quienes viajan en familia o planean estadías largas.

Los productos más habituales sobre la arena —comida rápida, bebidas y snacks— presentan contrastes claros entre los principales destinos del verano sudamericano. En Brasil, el choclo, un clásico infaltable, cuesta en promedio unos $4.000, por debajo de los valores que se manejan en Mar del Plata, donde ronda los $5.000, y bastante lejos de Punta del Este, donde supera los $6.500. Algo similar ocurre con el café: una taza chica se paga cerca de $2.230 en playas brasileñas, mientras que en la costa bonaerense el precio se acerca a los $4.000 y en Uruguay puede duplicarse.

La cerveza también inclina la balanza. Un porrón en Brasil cuesta alrededor de $3.250, contra los $5.000 que se piden en promedio en los balnearios argentinos y los $6.000 de las playas uruguayas. Para muchos turistas, este tipo de consumos diarios termina siendo decisivo al momento de comparar gastos.

En el rubro gastronómico, la diferencia sigue siendo visible, aunque más acotada que en temporadas anteriores. Una hamburguesa completa en la playa brasileña se consigue por unos $14.500, mientras que en Mar del Plata el promedio ronda los $17.000. Las rabas, otro clásico del verano, cuestan cerca de $26.800 en Brasil y superan los $32.000 en la Costa Atlántica. Son montos que, multiplicados por varios días, terminan marcando una diferencia real en el presupuesto total del viaje.

Sin embargo, no todo juega a favor del exterior. Hay productos y servicios donde Argentina logra ser más conveniente. Los churros, por ejemplo, siguen siendo más baratos en la costa local: la media docena cuesta alrededor de $7.000, frente a los $10.000 que se pagan en playas brasileñas. También el agua caliente para el mate, un detalle no menor para el turista argentino, resulta mucho más accesible en los balnearios nacionales, donde se cobra cerca de $1.000, contra casi $4.000 en Brasil.

El combustible muestra un escenario de paridad. El litro de nafta súper en Brasil se consigue a unos $1.590, apenas por debajo de los $1.655 que se pagan en promedio en los principales destinos de la Costa Atlántica. Esto reduce la ventaja para quienes viajan en auto y recorren largas distancias durante las vacaciones.

En cuanto a los precios internos, los principales destinos de la costa bonaerense atraviesan la temporada sin sobresaltos fuertes. La gastronomía muestra aumentos moderados, cercanos al 25% en comparación con el verano anterior, en línea con la evolución general de los costos. Donde sí se siente un ajuste mayor es en los servicios de playa: carpas y sombrillas registran subas de entre el 30% y el 35%, aunque la demanda sigue firme y en muchos balnearios ya hay listas de espera.

Este nuevo equilibrio de precios marca un cambio respecto de temporadas recientes. Brasil ya no aparece como la opción imbatible en términos económicos, pero sigue siendo competitivo en el consumo diario, especialmente para quienes priorizan comer y beber en la playa. Al mismo tiempo, la Costa Atlántica argentina logra defender algunos rubros clave y se muestra más ordenada en precios que en otros veranos.

Para los argentinos que están planificando sus vacaciones 2026, la decisión pasa menos por una diferencia cambiaria contundente y más por el tipo de experiencia buscada. El gasto en playa, hoy, muestra un mapa más equilibrado, donde cada destino ofrece ventajas y desventajas que conviene analizar antes de armar las valijas.

 


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