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Reunión Clave

Deuda y Crisis: El Gobierno recibirá a dos funcionarios del FMI

Luis Cubeddu y Ashvin Ahuja encabezarán la primera misión en Argentina en la gestión de Javier Milei. Serán recibidos por Luis Caputo y Nicolás Posse.

Este año vencen USD 7.700 millones y no alcanzarían los desembolsos previstos
Este año vencen USD 7.700 millones y no alcanzarían los desembolsos previstos

Una misión oficial de funcionarios del Fondo Monetario Internacional pisará Buenos Aires por primera vez tras el cambio de Gobierno. La comitiva estará integrada por dos funcionarios clave del Departamento del Hemisferio Occidental y que actúan como supervisores del programa vigente con la Argentina, Luis Cubeddu y el jefe de la misión argentina Ashvin Ahuja, aseguró un portavoz del FMI este martes. El Gobierno aspira a tener un acuerdo técnico listo lo antes posible para destrabar el programa, que hoy está virtualmente paralizado, con vencimientos de deuda que corren a su ritmo pero sin desembolsos desde Washington desde agosto pasado.

El vocero presidencial Manuel Adorni informó que este jueves comenzará la misión del FMI en Buenos Aires y que renegociarán un acuerdo que consideró “caído”. Desde el Ministerio de Economía ampliaron que las reuniones que tendrán el ministro Luis Caputo y el jefe de gabinete Nicolás Posse serán con Ahuja y Cubeddu. Se descuenta la presencia de otro funcionario de línea técnica con contacto habitual con la contraparte argentina, como Ben Kelmanson.

“Un equipo técnico del Fondo Monetario Internacional, encabezado por Luis Cubeddu y Ashvin Ahuja, viajará a Buenos Aires el 4 de enero de 2024, con el objetivo de continuar las negociaciones sobre la séptima revisión del programa apoyado por el FMI. Nuestro objetivo sigue siendo apoyar los esfuerzos en curso para restablecer la estabilidad macroeconómica en beneficio de Argentina y su gente. También podemos confirmar que las autoridades han ejercido su derecho como miembro del FMI de agrupar las recompras que vencen en enero y abonarlas a finales de mes”, aseguró un portavoz del organismo.

Las conversaciones girarán en torno al programa económico que presentó Milei y su equipo en sociedad días después del inicio del nuevo gobierno. En el plano fiscal, el plan Caputo es mucho más drástico que lo que pretendía el organismo, con 5,2 puntos del PBI en comparación con el 1% del Producto que asomaba en el calendario original. El FMI saludó las medidas iniciales del Poder Ejecutivo, entre ellos, el salto cambiario de 118% del miércoles 13 de diciembre. En el Fondo Monetario esperan que Milei ponga en marcha un “plan de estabilización” integral para cortar la inercia inflacionaria. Un punto de distancia apareció en ese guiño del FMI: el organismo pidió que cuente con apoyo político.“La idea es levantar el acuerdo que está caído y llegar a un staff level agreement”, señalaron desde el Palacio de Hacienda. De esa forma, la prioridad es reactivar los mecanismos de funcionamiento normal del programa Extended Fund Facility (EFF), que empezó en marzo de 2022, sufrió modificaciones a lo largo del camino, que fue renegociado entre abril y agosto pasado y que contó con una considerable cantidad de incumplimientos por parte del Poder Ejecutivo respecto a las metas fiscales y de acumulación de reservas.

Esos mecanismos implican revisiones trimestrales técnicas para verificar si el país alcanzó las metas de cada instancia, la habilitación de desembolsos y el repago, con esos fondos, del calendario de vencimientos, que corresponde al programa anterior, el Stand By de 2018. Todo el esquema experimentó idas y vueltas en los últimos meses y la hoja de ruta original quedó trastocada. En agosto se llegó a un acuerdo por la quinta y sexta revisión juntas (es decir, las que correspondían a junio y a septiembre de 2023) y el FMI envió USD 7.500 millones antes de las elecciones presidenciales. Desde ese momento no hubo más revisiones técnicas ni envíos de dólares desde el organismo.

El problema de esa parálisis es que quedó un desembolso pendiente de envío, que se estimaba en USD 2.500 millones (lo que debería ser habilitado con un acuerdo por la séptima revisión que encararán Caputo y Posse), con una serie de vencimientos de deuda porvenir. En enero, sin ir más lejos, caen cerca de USD 2.000 millones que serán postergados hasta fin de mes. Ya en diciembre el Gobierno había acudido a un préstamo de la CAF, un banco regional, para abonar USD 920 millones de obligaciones de pago.

Pero en un zoom más alejado hay otros números que también tienen en cuenta en ambos lados de la mesa negociadora. Por lo pronto, el 2024 tiene en total vencimientos con el Fondo Monetario por unos USD 7.700 millones en total, con especial peso en enero y abril, cuando aparecen casi USD 2.000 millones cada mes. Cuando terminara el 2024, así, el Gobierno habría terminado de pagar casi por completo el préstamo récord de 2018. En todo caso, como contrapartida, los desembolsos desde Washington previstos para este año son mucho menores que los vencimientos: USD 3.200 millones entre marzo, junio y septiembre.

En el equipo económico descartan que el resultado de las negociaciones con el Fondo Monetario implique una inyección masiva de divisas de manera inmediata. De todas formas, aseguran que la discusión se moverá en las fronteras que impone el acuerdo Extended Fund Facility (EFF) actual y que no habrá, per se, un programa financiero nuevo. Y además aseguran que si hubiese desembolsos nuevos, no tendrán como finalidad financiar al Tesoro sino solamente como refuerzo de reservas.

La pregunta que sobrevuela es si habrá margen para “patear” vencimientos de este año para más adelante. En 2025 y 2026 habrá menos obligaciones de pago al FMI (USD 3.000 millones y USD 4.100 millones, respectivamente), y la curva recién se empieza a empinar con fuerza a partir de 2028, ya en pleno repago del EFF.

En el Palacio de Hacienda insisten en que una de las cartas que pondrá sobre la mesa el Gobierno para esta renegociación con el FMI es el fuerte plan de ajuste fiscal que anunció el equipo económico días después del cambio de mando. El plan de recorte en el gasto es mucho más ambicioso de lo que exigía el FMI para este año. La poda del déficit que preveía el acuerdo todavía vigente con el Fondo Monetario era para 2024 de un punto del PBI, desde 1,9% hasta 0,9% del Producto. El que anunció Caputo será un ajuste cinco veces más grande.


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