El argentino Rafael Grossi quedó entre los tres principales candidatos para ocupar la Secretaría General de las Naciones Unidas desde 2027, luego de una nueva votación informal del Consejo de Seguridad.
El actual titular del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) obtuvo siete votos de respaldo, seis en contra y dos abstenciones. Quedó detrás de la guyanesa Carolyn Rodrigues-Birkett, que reunió ocho apoyos, y de la costarricense Rebeca Grynspan, que también consiguió siete votos favorables, aunque con menos rechazos.
La votación se realizó este viernes a puertas cerradas y funciona como un indicador de la carrera, aunque todavía no permite saber qué candidato tiene mayores posibilidades de llegar al cargo. Los integrantes del Consejo pueden expresar apoyo, rechazo o no emitir opinión.
Grossi había obtenido también siete votos favorables en la primera ronda, realizada el 30 de julio. En aquella instancia, Grynspan había quedado primera con diez respaldos, seguida por Rodrigues-Birkett con nueve.
La próxima etapa será clave. Está prevista para mediados de septiembre, cuando los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad —Estados Unidos, China, Rusia, Francia y Reino Unido— expresen sus posiciones mediante una papeleta de otro color.
Ese mecanismo permitirá identificar si alguno de ellos rechaza a un candidato. Un voto negativo de cualquiera de las cinco potencias puede convertirse en un veto y dejarlo fuera de la competencia.
Para que un postulante sea recomendado por el Consejo de Seguridad necesita alcanzar al menos nueve votos y, además, no recibir el rechazo de ninguno de los cinco miembros permanentes. Luego, la Asamblea General de la ONU deberá aprobar formalmente la designación.
La definición se desarrolla en una carrera con ocho candidatos, entre ellos varias figuras de América Latina y el Caribe. También participan la expresidenta de Chile Michelle Bachelet, la exfuncionaria ecuatoriana María Fernanda Espinosa, la diplomática ecuatoriana Ivonne A-Baki, además del ugandés Olara Otunnu y el expresidente de Senegal Macky Sall.
Uno de los factores que atraviesa la elección es la posibilidad de que, por primera vez en la historia de la ONU, una mujer llegue a la Secretaría General. También existe presión para que el próximo titular provenga de América Latina y el Caribe.
El actual secretario general, António Guterres, terminará su segundo mandato el 31 de diciembre de 2026. Por eso, la organización deberá definir durante los próximos meses quién asumirá la conducción a partir de enero de 2027.
Con el escenario todavía abierto y una competencia marcada por la paridad, la próxima votación será determinante para conocer qué candidaturas mantienen posibilidades reales de avanzar hacia la definición final.