El Fondo Monetario Internacional (FMI) volvió a manifestar su respaldo al programa económico que lleva adelante el presidente Javier Milei y expresó su confianza en que la Argentina avanzará en los próximos años con reformas estructurales vinculadas al sistema previsional y tributario.
Las definiciones surgieron durante una conferencia brindada en Washington por la vocera del organismo, Julie Kozack, quien destacó los avances económicos registrados por el país y remarcó el compromiso asumido por el Gobierno nacional para profundizar los cambios impulsados desde el inicio de la gestión.
Según planteó la representante del Fondo, las autoridades argentinas mantienen como objetivo fortalecer el marco fiscal y avanzar en modificaciones que permitan mejorar el funcionamiento del sistema impositivo y previsional. Se trata de dos de los compromisos incluidos dentro de los acuerdos alcanzados entre el país y el organismo multilateral.
Las declaraciones se producen en un contexto de estrecha relación entre la administración nacional y el FMI, que en los últimos meses mantuvo una postura favorable respecto de las medidas económicas implementadas por el Gobierno argentino.
Entre los principales puntos observados por el organismo aparece la necesidad de reformar el sistema tributario. Desde la visión del Fondo, la estructura impositiva argentina presenta una elevada complejidad, con superposición de tributos, diferencias entre jurisdicciones y múltiples regímenes especiales que afectan la competitividad y generan dificultades para el desarrollo económico.
La evaluación también señala que la coexistencia de impuestos nacionales, provinciales y municipales provoca distorsiones que impactan en la actividad productiva y en la capacidad de crecimiento de las empresas. En ese sentido, una eventual reforma buscaría simplificar el esquema actual y generar mayor previsibilidad para los contribuyentes.
Otro de los desafíos planteados por el organismo está vinculado al sistema previsional argentino. El FMI considera que se requieren modificaciones para garantizar su sostenibilidad a largo plazo, en un escenario marcado por cambios demográficos y una creciente presión sobre las cuentas públicas.
Entre las recomendaciones realizadas figuran la separación entre prestaciones contributivas y no contributivas, el fortalecimiento del vínculo entre aportes y beneficios, la ampliación de la base de aportantes, la simplificación de los distintos regímenes existentes y la actualización de ciertos parámetros previsionales en función de la evolución demográfica.
Sin embargo, se trata de iniciativas que podrían enfrentar importantes desafíos políticos y legislativos. Cualquier reforma de esta magnitud requerirá amplios consensos parlamentarios y un debate que involucre a distintos sectores sociales, económicos y políticos.
A pesar de estas dificultades, desde el FMI mantienen una mirada optimista respecto de la capacidad del Gobierno para avanzar en esos cambios durante los próximos años. La expectativa del organismo es que las reformas formen parte de una agenda de mediano plazo orientada a consolidar el equilibrio fiscal y fortalecer las bases del crecimiento económico.
En paralelo, el Fondo destacó el desempeño de la economía argentina durante los últimos dos años y medio. Según la evaluación realizada por el organismo, el país logró avances significativos en materia de estabilización macroeconómica, reducción de la inflación y ordenamiento de las cuentas públicas.
Uno de los indicadores más valorados es la caída de la inflación anual, que pasó de niveles cercanos al 200% registrados a fines de 2023 a porcentajes considerablemente menores en la actualidad. Para el FMI, esta evolución constituye uno de los resultados más relevantes del programa económico implementado por la gestión nacional.
También fue resaltada la reducción del déficit fiscal, que según el organismo experimentó una mejora significativa como consecuencia de las medidas de ajuste impulsadas por el Gobierno. En ese marco, se destacó además la obtención de superávits fiscales primarios consecutivos, una situación que no se registraba desde hacía varios años en la Argentina.
El respaldo del Fondo también alcanzó a las reformas implementadas en distintas áreas de la economía. Entre ellas se encuentran cambios vinculados a la política fiscal, el comercio exterior y el mercado laboral, algunas de las cuales fueron aprobadas con acompañamiento legislativo.
Para el organismo internacional, estas medidas apuntan a construir una economía más abierta, competitiva y orientada al mercado, con mejores condiciones para atraer inversiones y generar crecimiento sostenido.
Otro aspecto que el FMI valoró positivamente fue la estrategia de acumulación de reservas llevada adelante por el Gobierno nacional. Aunque el país enfrentó dificultades para cumplir algunas metas establecidas originalmente, el organismo mantuvo una postura flexible y continuó respaldando el programa económico vigente.
En los últimos meses, la relación entre la Argentina y el Fondo Monetario Internacional se mantuvo estable, sin conflictos significativos y con un diálogo permanente entre ambas partes. Este escenario permitió sostener las revisiones periódicas del acuerdo y garantizar la continuidad del programa financiero.
Las declaraciones de Kozack ratifican que el organismo seguirá de cerca la evolución económica argentina y el cumplimiento de los compromisos asumidos. Al mismo tiempo, reflejan la confianza del Fondo en la continuidad de las políticas orientadas al equilibrio fiscal y a la implementación de reformas consideradas clave para el futuro de la economía nacional.
Mientras tanto, el debate sobre una eventual reforma previsional y tributaria comienza a instalarse como uno de los temas centrales de la agenda económica de los próximos años, en un contexto donde el Gobierno buscará consolidar los resultados obtenidos y avanzar con cambios estructurales de largo alcance.