La actividad económica cayó por segundo mes consecutivo: anotó una baja del 0,3% mensual desestacionalizado durante noviembre y de esa forma el último trimestre del año arrancó muy distinto a lo que marcaban las proyecciones y acumulando una baja de 0,7% en dos meses.
Entre enero y noviembre la economía creció apenas 0,1%, lo que implica un virtual estancamiento a lo largo del 2025, más allá de que el arrastre estadístico del 2024 apunta a dejar un crecimiento superior al 4% en la comparación de promedios anuales.
El Indec publicó el Emae correspondiente a noviembre, que, además de una baja mensual del 0,3% y una idéntica caída en la medición interanual, arrojó una suba del 4,5% al medir el acumulado enero-noviembre del 2025 versus el mismo período del 2024.
Fue clave en eso el arrastre estadístico, un fenómeno que ocurre cuando el final de un año termina en niveles de actividad muy por encima de los del promedio de ese año, lo que genera que el ciclo siguiente arranque en niveles que, incluso si la economía se estanca, estarán por arriba al comparar promedios anuales.
Vale destacar así que el 2024 dejó un arrastre estadístico del 4,2%, dado que la actividad llegó a aquel diciembre un 4,2% por encima del promedio de aquel mismo 2024.
Lo leve de la diferencia entre el crecimiento acumulado interanual del 4,5% y el arrastre estadístico del 4,2% se debe a que el 2025 fue, tal lo dicho, un año de virtual estancamiento económico, con una mejora de apenas 0,1% para la actividad entre el inicio del 2025 y noviembre (el resto de la diferencia lo explica que falta el dato de diciembre del 2025, que comparará contra un gran diciembre del 2024). Y con una caída del 0,7% entre marzo y noviembre.
Tanto la consultora LCG como el Grupo SBS proyectan un 4,3% de crecimiento para el dato definitivo del 2025, "en la zona del arrastre estadístico".
Para el 2026 esperan una mejora del 2,2%, en el caso de LCG, y del 2% en el caso del Grupo SBS. Y es que esta vez el arrastre estadístico será cercano a cero una vez que se sume el dato de diciembre: cerrado noviembre, se perfila para ser de apenas el 0,1%. El REM del BCRA y el FMI fueron mucho más optimistas y proyectaron mejoras del 3,5% y el 4% promedio interanual para el 2026.
Según el Grupo SBS, en noviembre los sectores que marcaron bajas mensuales desestacionalizadas, según sus propias mediciones, fueron la industria; la construcción; la electricidad, gas y agua; la minería; los bancos, que venían de un crecimiento importante en septiembre dado el diferencial de tasas que alcanzaron por la tensión cambiaria preelectoral; el comercio; y lo inmobiliario. El agro logró una mejora. A lo largo del año, en la comparación acumulada, crecieron los bancos, el agro, la minería y los restaurantes y hoteles.
Desde LCG afirmaron: "Vemos todavía una recuperación incierta atada a cuestiones económicas, sociales y políticas, con marcadas disparidades. Las dudas remanentes respecto la estrategia cambiaria, a pesar de la modificación en la actualización en el esquema de bandas, podrían estirar el 'esperar y ver' en muchos casos. La elevada volatilidad en las tasas de interés por ahora no dará impulso al crédito y frenará un driver que fue relevante en la recuperación durante 2024".