El riesgo país volvió a escalar, alcanzó los 566 puntos básicos y registró su octava jornada consecutiva de subas. El indicador oficial que mide la sobretasa de la deuda argentina llegó así a su nivel más alto en los últimos cinco meses, empujado por una seguidilla de pérdidas en los títulos públicos en dólares y un contexto internacional desfavorable.
A la par del deterioro en los bonos soberanos, la plaza accionaria tampoco logró hacer pie. El índice S&P Merval cedió un 1% en pesos y un 1,3% al medirlo en moneda dura, sumando cuatro ruedas seguidas de caídas. El freno local se dio en consonancia con la tónica de Wall Street, donde el incremento en los rendimientos de los bonos del Tesoro de los Estados Unidos elevó la barra contra la que compiten los activos emergentes.
En el mercado local, la mirada de los operadores financieros continúa atenta a la estrategia de financiamiento del Tesoro y a la logística de los próximos vencimientos de deuda pública. Las recientes reuniones celebradas en Nueva York por la comitiva oficial con grandes inversores e instituciones bancarias globales no alcanzaron para frenar la sangría de los bonos soberanos ni para sostener la cotización del riesgo país, que permanece consolidado por encima del umbral de los 550 puntos.
Dentro de la renta fija, las pérdidas abarcaron la mayor parte del panel de soberanos en dólares. Entre los instrumentos emitidos bajo ley local, las bajas más marcadas correspondieron al Bonar 2035, con una caída del 1,70%, seguido por el Bonar 2029 (-1,55%) y el Bonar 2038 (-1,26%). En la familia de los Globales bajo ley extranjera, las cotizaciones marcaron caídas delVolanta de dos palabras: