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Alerta económica

El riesgo país superó los 600 puntos y tocó su pico más alto en cinco meses

El indicador que elabora JP Morgan escaló un 5,7% en la jornada impulsado por el retroceso de los títulos soberanos y las acciones.

El riesgo país superó los 600 puntos y tocó su pico más alto en cinco meses

El riesgo país volvió a encender las alarmas en el mercado financiero tras superar holgadamente la barrera de los 600 puntos básicos. En una rueda marcada por la cautela y la liquidación de activos, el indicador elaborado por el banco de inversión JP Morgan trepó hasta las 611 unidades, alcanzando su valor más alto en los últimos cinco meses.

Con este incremento, el índice acumula diez jornadas consecutivas en terreno negativo y complica las perspectivas de financiamiento en los mercados internacionales.

El deterioro de este indicador responde principalmente a la constante pérdida de valor de los bonos soberanos argentinos en el exterior. Durante las últimas operaciones, las emisiones en dólares operaron con bajas significativas que alcanzaron hasta un 3% en los títulos Globales más largos y más del 2% en la curva de los Bonar. A lo largo de la semana, la brecha de rendimiento de la deuda local frente a los activos de referencia sumó casi 80 puntos básicos, lo que deja al Estado prácticamente al margen de la posibilidad de emitir nueva deuda voluntaria.

A este panorama negativo sobre la deuda soberana se sumó el flojo desempeño de las acciones de empresas argentinas que cotizan en la Bolsa de Nueva York. Las ADRs mostraron caídas generalizadas con retrocesos de hasta el 3%, encabezadas por firmas del sector energético y de transporte de gas. En la plaza financiera local, el índice Merval acompañó la sintonía bajista con un descenso superior al 1,5%, salvo por contadas excepciones en el sector de la construcción que lograron cerrar con breves ganancias.

Existen factores externos e internos que explican la tensión financiera que atraviesa el país. En el frente internacional, la firmeza de las tasas de interés globales y el aumento en el rendimiento del bono a diez años de los Estados Unidos incrementan el costo del crédito para las economías emergentes. En el ámbito local, si bien las autoridades económicas han ratificado la vigencia del programa presupuestario y la disponibilidad de divisas para cumplir con los compromisos de deuda acordados, el mercado aún reacciona con prudencia.

Las dudas de los inversores se concentran en la evolución de los datos macroeconómicos y en el margen de maniobra social ante la desaceleración de la actividad en diversos rubros. Para los analistas del sector, la combinación de una coyuntura externa desafiante y la necesidad de consolidate la estabilidad interna mantienen un escenario de alta volatilidad que impacta directamente en el costo del capital para el sector público y privado.

 


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