La actividad industrial volvió a mostrar señales de debilidad en febrero y consolidó un escenario recesivo que ya se extiende por ocho meses consecutivos. De acuerdo con los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), la producción manufacturera cayó 8,7% en la comparación interanual y registró además una baja mensual del 4%, lo que confirma la pérdida de dinamismo del sector productivo.
El arranque del año ya había sido negativo, con una contracción del 3,3% en enero, pero el deterioro se profundizó en febrero. En el acumulado del primer bimestre, la industria registra una caída cercana al 6% respecto del mismo período del año anterior, lo que refleja un inicio de año complejo para la actividad económica en general.
En términos interanuales, el sector manufacturero acumula ocho meses consecutivos en terreno negativo, algo que no ocurría desde el último ciclo de retracción prolongada. El último registro positivo se había dado en junio de 2025, cuando la industria había mostrado un crecimiento cercano al 9,7%, marcando desde entonces un cambio de tendencia que no logró revertirse.
La comparación mensual también refuerza el diagnóstico de volatilidad. La baja de febrero interrumpió las leves mejoras que se habían observado en diciembre y enero, cuando la actividad había mostrado variaciones positivas. Este comportamiento irregular, con meses de subas y caídas alternadas, se refleja en los últimos doce meses, donde predominaron los registros negativos.
El análisis por sectores muestra un panorama mayoritariamente contractivo. De las dieciséis divisiones que integran la industria manufacturera, catorce registraron caídas interanuales en febrero. Entre las más afectadas aparecen maquinaria y equipo, con una baja superior al 29%, y vehículos automotores, carrocerías, remolques y autopartes, con una retracción cercana al 25%. También se observaron descensos significativos en otros equipos, aparatos e instrumentos, además de prendas de vestir, cuero y calzado.
El rubro de alimentos y bebidas, uno de los más relevantes por su peso en la estructura industrial, también presentó una caída cercana al 7%, lo que impacta directamente en el nivel general de actividad. A esto se suman retrocesos en productos de caucho y plástico, industrias metálicas básicas y textiles, este último con una de las bajas más pronunciadas del mes.
En contraste, solo dos divisiones lograron mostrar resultados positivos. La refinación del petróleo, coque y combustible nuclear registró una suba cercana al 20%, mientras que sustancias y productos químicos también evidenciaron una mejora, aunque más moderada. Sin embargo, estos incrementos no alcanzaron para compensar las caídas generalizadas del resto de los rubros.
El panorama industrial se completa con un desempeño débil de la construcción. El Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción (ISAC) mostró en febrero una baja del 0,7% en comparación interanual, lo que representa un freno respecto de las leves mejoras observadas en los meses previos. En diciembre y enero, el sector había logrado algunas variaciones positivas, pero en febrero volvió a terreno negativo.
En la medición desestacionalizada, la construcción también registró una caída mensual del 1,3%, lo que refuerza la percepción de desaceleración. A pesar de que el indicador tendencia-ciclo todavía muestra una leve mejora, el comportamiento general del sector evidencia una pérdida de impulso.
El acumulado del primer bimestre del año muestra un crecimiento marginal de apenas 0,3% en comparación con el mismo período del año anterior, un dato que refleja estancamiento más que expansión. En este contexto, tanto la industria como la construcción enfrentan un escenario de actividad débil, con señales de recuperación todavía inciertas y un nivel de producción que no logra consolidar una tendencia sostenida de crecimiento.