El Banco Central de la República Argentina avanza con decisión en su estrategia de fortalecimiento de reservas y cerró enero con un resultado que marca un punto de inflexión en el frente externo. En las primeras semanas del año, la entidad ya compró más de USD 800 millones y logró que las reservas brutas superen los USD 45.000 millones, un nivel que no se registraba desde hace más de cuatro años.
Durante la última jornada, el Central adquirió USD 107 millones y extendió a trece días consecutivos la racha de saldo comprador, tanto dentro como fuera del mercado cambiario. Con este desempeño, el monto acumulado en lo que va del mes asciende a USD 823 millones, una cifra relevante en un escenario donde la acumulación de divisas es uno de los principales objetivos de la política económica.
Como resultado de estas operaciones, las reservas brutas cerraron en USD 45.077 millones, tras un incremento diario de USD 203 millones. Se trata del nivel más elevado desde septiembre de 2021, cuando el stock había alcanzado los USD 45.169 millones. El dato refuerza la señal de orden financiero que busca mostrar la autoridad monetaria, en un contexto de mayor previsibilidad cambiaria.
El crecimiento de las reservas no responde únicamente a las compras de dólares realizadas por el Banco Central. También influyó de manera significativa la suba en el precio internacional del oro, un activo clave dentro del balance de la entidad. El Central cuenta con aproximadamente 1,98 millones de onzas troy, que en la última jornada cotizaron por encima de los USD 4.800, lo que impactó de forma directa en la valuación de los activos internacionales.
Desde el organismo monetario sostienen que la acumulación de reservas seguirá siendo gradual y estará estrechamente vinculada al proceso de remonetización de la economía. Las proyecciones oficiales estiman que a lo largo de 2026 las compras de divisas podrían ubicarse en un rango de entre USD 10.000 millones y USD 17.000 millones, dependiendo del comportamiento de la demanda de dinero y de la liquidez disponible en el mercado.
En ese sentido, el presidente del Banco Central, Santiago Bausili, remarcó que la posibilidad de seguir sumando reservas estará condicionada por la dinámica del mercado cambiario y por el nivel de pesos en circulación. La estrategia apunta a sostener el equilibrio sin generar distorsiones en la operatoria diaria, evitando movimientos bruscos que puedan alterar las expectativas.
Para cumplir con ese objetivo, el Banco Central mantiene un límite sobre el volumen de dólares que puede adquirir diariamente en el Mercado Libre de Cambios. El tope está fijado en el 5% del total operado, una restricción diseñada para preservar la normalidad en las transacciones. No obstante, en algunas jornadas puntuales, las compras superaron ese umbral, lo que sugiere la existencia de intervenciones por fuera del mercado formal.
En paralelo, el mercado cambiario mostró una jornada de relativa calma. Con un volumen operado de USD 315 millones en el segmento de contado, el dólar mayorista registró una baja de cuatro pesos, equivalente al 0,3%, y cerró en $1.430,50 para la venta. Este movimiento consolidó al tipo de cambio dentro de la banda establecida por el esquema vigente.
El techo de la banda cambiaria quedó fijado en $1.552,35, ajustado según la variación del Índice de Precios al Consumidor correspondiente a noviembre de 2025. Con estos valores, el dólar mayorista se ubicó a $121,85 del límite superior, lo que representa una brecha del 8,4%. Se trata del mayor margen observado desde mediados de octubre, cuando había alcanzado el 9,4%.
La combinación de compras sostenidas, control sobre la operatoria cambiaria y mejora en el valor de los activos internacionales permitió al Banco Central mostrar un comienzo de año sólido en materia de reservas. En un escenario donde la estabilidad financiera es clave, el desempeño de enero aparece como una señal positiva para el rumbo económico de los próximos meses.