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Foro Económico Mundial

Milei defendió el libre mercado y celebró la baja de la inflación en Davos

El Presidente expuso ante líderes y empresarios internacionales, destacó los resultados de su programa económico y volvió a cuestionar la intervención del Estado en la actividad privada.

Milei defendió el libre mercado y celebró la baja de la inflación en Davos

El presidente Javier Milei defendió este miércoles el rumbo económico de su gestión durante su participación en el Foro Económico Mundial de Davos, donde ratificó su adhesión al capitalismo de libre comercio, celebró una fuerte desaceleración de la inflación y aseguró que la pobreza se redujo de manera significativa en la Argentina. Ante un auditorio integrado por empresarios y dirigentes de distintos países, el mandatario sostuvo que “el único sistema justo es el capitalismo” y reclamó que la política deje de poner obstáculos al desarrollo del sector privado.

En una exposición de tono marcadamente ideológico, Milei afirmó que su programa permitió bajar la inflación “del 300 al 30 por ciento” y reducir la pobreza “al 27 por ciento”, logros que atribuyó a un cambio profundo en la orientación económica desde el inicio de su gestión, a fines de 2023. En ese marco, insistió en que el crecimiento sostenido solo es posible si se respetan la propiedad privada, la libertad individual y los intercambios voluntarios.

El discurso del Presidente se dio en uno de los foros más relevantes del mundo en materia económica y política, pocas horas después de la presentación del presidente estadounidense Donald Trump. Allí, Milei buscó posicionar a la Argentina como un país que dejó atrás, según su mirada, décadas de intervencionismo estatal y se encamina hacia un modelo basado en reglas claras y menor regulación.

Durante su intervención, el jefe de Estado sostuvo que la defensa del capitalismo no debe limitarse a su capacidad para generar riqueza, sino que debe entenderse como una cuestión moral. “No alcanza con que un sistema sea productivo; si fuera injusto, no merecería ser defendido”, planteó, al tiempo que afirmó que el libre mercado reconoce derechos fundamentales como la vida, la libertad y la propiedad privada.

En contraste, Milei volvió a cargar contra el socialismo, al que describió como un modelo que “suena bien en el discurso, pero termina mal en la práctica”. En ese sentido, mencionó experiencias recientes en la región y sostuvo que muchas de las políticas impulsadas en los últimos años desde distintos organismos internacionales respondieron a una lógica estatista, aunque se presentaran con un lenguaje moderno y sofisticado.

Otro de los ejes centrales de su exposición fue el proceso de reformas impulsado desde el inicio de su mandato. Según detalló, su gobierno avanzó en más de 13.500 reformas estructurales orientadas a desregular la economía, reducir el peso del Estado y facilitar la actividad empresarial. Ese proceso, señaló, apunta a sentar las bases para un crecimiento sostenido y a recuperar la confianza de los inversores.

En ese punto, Milei hizo una referencia directa al lema popularizado por Trump al señalar que el objetivo de su administración es “hacer grande a la Argentina otra vez”, en alusión a una etapa de mayor prosperidad económica basada en la iniciativa privada y la apertura comercial. La frase fue recibida con atención por parte del auditorio, compuesto mayoritariamente por referentes del mundo empresarial.

El Presidente también defendió el rol del Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado y cuestionó de manera frontal la intervención estatal en la economía. A su entender, la regulación excesiva no solo limita la innovación y la inversión, sino que además vulnera derechos básicos. “No hay motivos que justifiquen la intervención. Castigar los beneficios termina reduciendo el crecimiento potencial”, afirmó.

En esa línea, sostuvo que la función de las instituciones debe ser la de facilitar el descubrimiento empresarial y eliminar trabas artificiales que distorsionan los mercados. Para Milei, la política económica debe enfocarse en garantizar reglas de juego estables y en permitir que los individuos se apropien legítimamente de los frutos de su creatividad y esfuerzo.

El mandatario también dedicó parte de su discurso a fundamentos teóricos y conceptuales. Apeló a principios del derecho romano y del pensamiento liberal clásico para sostener que la justicia consiste en dar a cada uno lo que le corresponde, y que de esa definición se desprende la legitimidad del liberalismo como doctrina política y económica. Además, remarcó el principio de no agresión como base de la convivencia social.

Al comienzo de su presentación, Milei cuestionó la idea de que la eficiencia económica deba lograrse a costa de valores éticos. “La supuesta oposición entre eficiencia y justicia es falsa”, sostuvo, y afirmó que una política verdaderamente justa no puede ser ineficiente, ni una política eficiente puede ser injusta.

Sobre el cierre, el Presidente transmitió un mensaje optimista respecto del escenario global. Aseguró que el mundo atraviesa un proceso de cambio y que las ideas de la libertad vuelven a ganar espacio, especialmente en el continente americano. En ese contexto, planteó que existe un futuro mejor si las sociedades retoman los valores que, según su visión, sentaron las bases del desarrollo de Occidente.


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