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Economía y negociaciones

Caputo se reunió con la titular del FMI mientras se define un nuevo desembolso

El ministro de Economía mantuvo un encuentro con Kristalina Georgieva en el Foro de Davos, en la antesala de la segunda revisión del programa con el Fondo.

Caputo se reunió con la titular del FMI mientras se define un nuevo desembolso

En el marco del Foro Económico Mundial de Davos, el ministro de Economía, Luis Caputo, mantuvo un encuentro con la directora gerente del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva, en un momento clave para la relación entre la Argentina y el organismo multilateral. La reunión se produjo a pocas semanas de la segunda revisión del acuerdo vigente, una instancia decisiva para destrabar un nuevo desembolso de fondos y ratificar el rumbo del programa económico.

El intercambio entre ambas partes se dio en un clima de señales positivas. Tras la reunión, la titular del FMI destacó el desempeño reciente de la economía argentina y los avances logrados en la acumulación de reservas, dos de los puntos centrales que observa el organismo en el seguimiento del programa. El mensaje fue interpretado en el Gobierno como un respaldo al proceso de ordenamiento fiscal y financiero encarado desde el inicio de la actual gestión.

La revisión prevista para febrero será determinante para la liberación de un desembolso cercano a los 1.000 millones de dólares, recursos que resultan clave para fortalecer las reservas del Banco Central y cumplir con los compromisos asumidos. En paralelo, el calendario financiero marca un vencimiento relevante: el pago de intereses al FMI por unos 824 millones de dólares, que deberá concretarse a comienzos del próximo mes.

La agenda internacional de Caputo en Davos no se limitó al Fondo Monetario. El ministro también mantuvo reuniones con autoridades de otros organismos multilaterales, entre ellos el presidente del Banco Interamericano de Desarrollo, Ilan Goldfajn. El BID viene acompañando distintas reformas estructurales impulsadas por el Gobierno nacional, con financiamiento orientado tanto a cambios en el esquema de subsidios como a proyectos de infraestructura considerados estratégicos.

Estos encuentros se dieron en un contexto económico que el oficialismo busca mostrar como un punto de inflexión. Días antes del viaje a Suiza, el Ministerio de Economía informó que el sector público nacional cerró el último año con superávit fiscal, un dato que no se registraba desde hace más de una década y que aparece como una de las principales cartas de negociación frente al FMI.

Según los datos oficiales, el resultado primario acumulado alcanzó los 11,7 billones de pesos, lo que equivale a aproximadamente el 1,4% del Producto Bruto Interno. En términos financieros, el balance también fue positivo, con un superávit cercano al 0,2% del PBI, incluso luego de afrontar la totalidad de los compromisos de deuda del sector público nacional.

Desde el Palacio de Hacienda remarcan que se trata de un hito en la historia reciente de las cuentas públicas, al lograrse dos años consecutivos de superávit financiero en base caja, algo que no ocurría desde 2008. Además, destacan que es la primera vez, desde que existen registros comparables, que se alcanza este resultado cumpliendo plenamente con los servicios de la deuda.

El ajuste fiscal fue uno de los pilares de esta estrategia. De acuerdo con la información difundida por el propio Caputo, el gasto primario del año fue un 27% inferior al de dos años atrás en términos reales. El ministro subrayó que la reducción del gasto se realizó sin recortar programas sociales considerados sensibles, como la Asignación Universal por Hijo y la Tarjeta Alimentar, que continuaron ejecutándose de manera directa, sin intermediarios.

En paralelo, los ingresos del Estado mostraron una recuperación sostenida, especialmente en el último tramo del año. Durante diciembre, la recaudación superó los 12 billones de pesos, con un crecimiento interanual superior al 22%. El desempeño estuvo impulsado principalmente por los tributos vinculados al comercio exterior y a la actividad económica.

Los Derechos de Importación encabezaron las subas, con un incremento superior al 43% respecto del mismo mes del año anterior, en línea con una mayor normalización del comercio y cambios en el esquema cambiario. También registraron aumentos significativos el impuesto a los Débitos y Créditos bancarios, Ganancias, el IVA neto de reintegros y los aportes y contribuciones a la Seguridad Social, reflejando una mejora en los niveles de actividad y empleo formal.

Este escenario es el que el Gobierno busca consolidar de cara a la revisión del acuerdo con el FMI. La expectativa oficial es que el cumplimiento de las metas fiscales y monetarias, junto con los avances en materia de reservas, permita ratificar el programa sin mayores sobresaltos y habilitar el flujo de fondos previsto.

En ese marco, el paso de Caputo por Davos fue leído como una señal política y económica hacia los mercados y los organismos internacionales. El Ejecutivo apuesta a sostener el respaldo externo mientras profundiza un esquema de disciplina fiscal, reducción del déficit y reformas estructurales, con el objetivo de estabilizar la macroeconomía y sentar las bases para una recuperación sostenida.

La próxima revisión con el Fondo será, en ese sentido, una prueba clave. No solo por el desembolso asociado, sino porque marcará el pulso de la relación entre la Argentina y el organismo en una etapa donde el Gobierno busca mostrar resultados concretos y consolidar credibilidad en el frente financiero internacional.


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