SLB, una de las principales compañías mundiales de servicios petroleros, anunció que no participará en proyectos hidrocarburíferos en las Islas Malvinas ni en los espacios marítimos circundantes, luego de las nuevas disposiciones adoptadas por el Gobierno nacional.
La compañía, conocida históricamente como Schlumberger, comunicó su decisión este sábado y señaló que tampoco tiene previsto intervenir en futuras licitaciones relacionadas con actividades petroleras en esa zona.
La definición se conoció después de la publicación del Decreto 868/2026, que amplía y agiliza la aplicación de la Ley 26.659, vinculada con las actividades hidrocarburíferas en áreas sujetas a la soberanía argentina.
La normativa alcanza no solo a las empresas que participan directamente de una explotación, sino también a determinados proveedores de servicios técnicos, financieros, logísticos, comerciales y de consultoría. De esta manera, el alcance de las medidas puede repercutir sobre compañías internacionales con operaciones en el país.
SLB ya tenía una fuerte presencia en el desarrollo energético argentino, especialmente en Vaca Muerta. La empresa trabaja con distintas compañías del sector y mantiene vínculos con YPF y Vista Energy en actividades relacionadas con la producción de hidrocarburos no convencionales.
En marzo de este año, SLB y YPF anunciaron un acuerdo para incorporar a la compañía al Instituto Vaca Muerta, con iniciativas destinadas a capacitar trabajadores y fortalecer las capacidades técnicas vinculadas con las operaciones no convencionales.
La firma también había ampliado su actividad junto a Vista Energy mediante servicios de completación integrada para proyectos de Vaca Muerta. Su participación en la industria argentina incluye además trabajos vinculados con perforación, estimulación y producción.
La decisión de SLB también se produce en medio de la disputa por el desarrollo del proyecto Sea Lion, una iniciativa offshore impulsada por Navitas Petroleum y Rockhopper Exploration frente a las Islas Malvinas.
El Gobierno argentino inició un proceso sancionatorio contra personas y empresas relacionadas con actividades petroleras en las islas y busca determinar posibles incumplimientos de la legislación nacional. El objetivo es alcanzar tanto a operadores como a accionistas y empresas que presten servicios para esas operaciones.
Sea Lion contempla el desarrollo de producción de petróleo offshore y sus impulsores sostienen que mantienen el cronograma previsto. Sin embargo, la aplicación de las nuevas restricciones argentinas podría dificultar la contratación de determinados proveedores internacionales.
Para las compañías de servicios petroleros con operaciones en la Argentina, el escenario plantea además una cuestión comercial: participar en actividades vinculadas con las Malvinas podría generar consecuencias sobre sus negocios dentro del país.
SLB tiene presencia global en más de un centenar de países y es una de las empresas históricas de la industria energética. Fundada como Schlumberger, comenzó sus actividades hace un siglo y evolucionó desde los servicios de medición de pozos hacia tecnologías de perforación, producción, evaluación de reservorios y soluciones digitales.
En 2022 adoptó oficialmente el nombre SLB y amplió su perfil hacia nuevas tecnologías energéticas, aunque mantiene una importante actividad en petróleo y gas.
En Argentina, su presencia está especialmente vinculada al crecimiento de Vaca Muerta y al desarrollo de servicios especializados para la producción no convencional. La decisión anunciada ahora marca una posición concreta frente a las nuevas reglas establecidas por el Gobierno nacional respecto de las actividades petroleras en Malvinas.