No hay nada que supere el aroma a pan recién horneado invadiendo la cocina. Aunque la baguette o el pan francés suelen asociarse a la maestría de los panaderos profesionales, hacer la receta de este último en casa es un proceso accesible que solo requiere cuatro ingredientes, un poco de paciencia y algunos trucos clave de cocción.
Receta de pan francés, ingredientes
500 g de harina 000
320 cc de agua tibia
25 g de levadura fresca (o 7 g de levadura seca)
10 g de sal final (1 cucharadita colmada)
1 cucharadita de azúcar (para ayudar al dorado)
Receta de pan francés, ingredientes
En un recipiente pequeño, disolver la levadura con 50 cc del agua tibia y una pizca de harina. Dejar reposar 10 minutos hasta que genere espuma.
En un bol amplio, volcar la harina y mezclar la sal por los bordes externos (evitar el contacto directo con la levadura). Hacer un hueco en el centro, agregar el fermento y el resto del agua.
Unir los ingredientes y amasar sobre la mesada durante 10 a 12 minutos hasta obtener un bollo liso y elástico.
Tapar la masa con un paño húmedo o film y dejar descansar en un lugar cálido durante 1 hora, o hasta que duplique su volumen.
Dividir la masa en 4 bollos iguales, estirar en forma de rectángulo y enrollar sobre sí mismos ajustando las puntas para dar la clásica forma alargada. Ubicar en una fuente enharinada, realizar cortes diagonales superficiales con una cuchilla afilada y dejar leudar 30 minutos más.
Precalentar el horno a temperatura máxima (220 °C - 240 °C). Colocar una fuente con agua en la base del horno para generar vapor (este es el secreto para la corteza crocante). Hornear los panes durante 20 a 25 minutos hasta que estén bien dorados.