Hay postres que nos llevan directo a la infancia, a la cocina de casa y a esas recetas simples que siempre salen bien. Este postre de frutillas pertenece a esa categoría: es fresco, liviano, económico y se prepara con ingredientes básicos que cualquier argentino tiene a mano.
Ingredientes para el postre
Para la base de frutilla
300 g de frutillas frescas
800 ml de leche
Azúcar a gusto
100 g de Maicena
Un chorrito de leche fría extra para disolver la Maicena
Para la cobertura
250 ml de crema de leche
1 cucharada sopera de azúcar impalpable
Un chorrito de esencia de vainilla
Opcional
Frutillas frescas para decorar
Paso a paso para preparar el postre de frutillas
Lavá bien las frutillas, retirales el cabito y colocálas en la licuadora junto con los 800 ml de leche. Licuá hasta obtener una mezcla bien lisa. Endulzá a gusto, teniendo en cuenta que el dulzor puede ajustarse más adelante si hace falta.
En un bowl chico, colocá la Maicena y agregá un chorrito de leche fría. Mezclá bien hasta que no queden grumos. Este paso es clave para que la preparación espese de manera pareja.
Volcá la mezcla de frutillas y leche en una olla y llevá a fuego medio. Cuando esté caliente, agregá la Maicena disuelta y comenzá a revolver sin parar con cuchara de madera o batidor de mano. Cociná hasta que la preparación espese y tenga textura de crema.
Retirá del fuego, tapá y dejá enfriar a temperatura ambiente. Luego llevá a la heladera hasta que esté bien fría.
En un bowl frío, colocá la crema de leche bien fría, el azúcar impalpable y la esencia de vainilla. Batí hasta lograr una crema firme pero suave, cuidando de no pasarte para que no se corte.
Una vez que la base de frutillas esté fría, cubrila con la crema batida, distribuyéndola de manera pareja con una espátula o cuchara. Si querés, decorá con frutillas frescas cortadas por encima.
Llevá el postre a la heladera al menos una hora antes de servir. Bien frío, queda mucho más rico y con mejor textura.