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RICO, RICO!

La receta definitiva de la salsa Alfredo: el clásico romano que va a transformar tus pastas

Una guía completa con los ingredientes exactos y consejos de cocción para transformar unos simples fideos en un banquete inolvidable.

La receta definitiva de la salsa Alfredo: el clásico romano que va a transformar tus pastas

Si buscás una receta que combine sencillez y un sabor digno de un restaurante italiano, la salsa Alfredo es, sin dudas, la reina de la mesa. Con apenas un puñado de ingredientes básicos, esta preparación logra una cremosidad inigualable que abraza a cualquier tipo de pasta, desde unos clásicos fettuccine hasta unos prácticos penne rigate. 

Es la solución ideal para esos días en los que tenés poco tiempo pero no querés renunciar a un plato reconfortante y lleno de personalidad. Aunque hoy es un ícono de la gastronomía internacional, su origen se remonta a la Roma de principios del siglo XX, cuando el chef Alfredo Di Lelio la creó para mimar el paladar de su esposa. 

A diferencia de las versiones industriales, la verdadera magia de una salsa Alfredo casera reside en el equilibrio perfecto entre la manteca y el queso parmesano. Al fundirse, estos elementos crean una emulsión suave y sedosa que transforma un plato de fideos común en una experiencia gourmet en cuestión de minutos.

El origen de un clásico en Roma: receta de salsa Alfredo

La historia de esta preparación comienza en las primeras décadas del siglo XX en la ciudad de Roma. La receta surge como una versión de un plato básico de manteca y queso, con el objetivo de nutrir a una mujer embarazada. La creación gustó tanto que se incorpora pronto a los menús de los restaurantes locales.

Sin embargo, la fama mundial llegó gracias a los actores de Hollywood Mary Pickford y Douglas Fairbanks, quienes quedan fascinados con el sabor del plato durante una visita a Italia. 

Desde ese momento, la cocina italoamericana adopta esta propuesta como una de las más apreciadas en aquel país. Aunque la elaboración más genuina brilla por su simpleza, hoy es habitual encontrar variantes que agregan nata o crema de leche para facilitar la textura.

Receta de salsa Alfredo: simple y rica

La preparación original de los fettuccine alfredo solo requiere tres componentes principales: agua, manteca y queso. El secreto de su éxito reside en el tiempo de cocción y en el uso inteligente del agua de la pasta para crear una salsa sedosa. 

La dificultad es baja y el tiempo total no supera los 25 minutos, lo que transforma a este plato en un aliado ideal para la cocina diaria.

Ingredientes para cuatro personas

Para replicar esta receta tradicional se necesitan los siguientes elementos:

  •     350 gramos de fettuccine u otra pasta similar (preferiblemente al huevo).
  •     80 gramos de manteca.
  •     80 gramos de queso parmesano (y un extra para servir).
  •     Pimienta negra molida.
  •     Sal.

Guía de preparación paso a paso

  1.     Poner a calentar abundante agua salada y cocer la pasta cuando el hervor es intenso.
  2.     Controlar la cocción para retirar la pasta con una espumadera un par de minutos antes del tiempo que indica el paquete para estar al dente.
  3.     Escurrir la pasta sobre un colador y conservar casi toda el agua de la cocción.
  4.     Echar en una sartén amplia dos cucharones del agua de la pasta junto con la manteca y calentar.
  5.     Remover suavemente hasta que la manteca se derrita por completo.
  6.     Incorporar la mitad del queso y remover hasta que se funda con el líquido.
  7.     Sumar la pasta a la sartén y mezclar bien, agregando algún cucharón más de agua si es necesario para alcanzar la consistencia deseada.
  8.     Incorporar el resto del queso, mezclar y añadir abundante pimienta negra recién molida.
  9.     Servir con más queso y pimienta en cada plato.

 

 


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