Las papas al horno no estaban totalmente inventadas hasta que llegó esta idea viral. Con pocos pasos muy simples, se transforman en una comida para el aplauso. Influencers de todo el mundo las replicaron y dieron su veredicto: son increíbles.
El secretito está en una cama de queso, que les aporta mucho sabor. Si querés probarlas, esta es la receta. Se hacen con papas chicas, pero también con papas en rodajas.
Tiempos: 10 min de preparación | 30 min de horno | Rendimiento: 4 porciones.
Ingredientes
- 500 g de papas pequeñas (tipo raclette, de copetín o papines)
- 1 taza de queso reggianito o parmesano rallado
- 3 Cdas. de aceite de oliva
- 1 cdta. de ajo en polvo
- 1 cdta. de pimentón o ají molido (opcional)
- Sal, pimienta negra y orégano a gusto
Paso a paso
- En una fuente apta para horno cubierta con papel manteca, volcar el aceite de oliva y distribuirlo por toda la superficie.
- Espolvorear el queso rallado formando una capa uniforme sobre el aceite.
- Condimentar esa cama de queso con el ajo en polvo, la sal, la pimienta y el orégano.
- Lavar bien las papas y cortarlas al medio a lo largo.
- Acomodar cada mitad con el corte boca abajo, presionando suavemente contra la cama de queso para que queden bien asentadas.
- Llevar a horno fuerte precalentado a 200 °C durante 25 a 30 minutos, hasta que las papas estén tiernas y la base de queso completamente dorada.
3 tips cocineros para que salgan impecables
- Cómo limpiar bien la cáscara de las papas: Al cocinarlas con piel, sumergilas unos minutos en agua fría para aflojar la tierra. Fregalas con un cepillo limpio para vegetales (o la parte dura de una esponja nueva de cocina) bajo el chorro de agua corriente y secalas muy bien antes de cortar.
- ¿Se puede hacer con papas grandes en rodajas? ¡Sí, absolutamente! Si no tenés papines, cortá papas grandes en rodajas gruesas (de unos 1,5 cm) o al medio en cuartos. El procedimiento es exactamente el mismo: asegurate de apoyar la superficie plana directamente sobre la capa de queso.
- Ideas para servir. Presentá la fuente dada vuelta sobre una tabla para lucir la crocantez del queso. Acompañalas con un dip de crema ácida con ciboulette, lactonesa de ajo o simplemente como guarnición estrella para carnes rojas, pollo o hamburguesas.