MÁS DE FOOD & DRINK'S



RIQUÍSIMOS

Receta: bastones de polenta, fáciles y baratos para acompañar cualquier comida

Esta receta es perfecta para aprovechar cuando te sobró polenta o querés algo diferente.

Receta: bastones de polenta, fáciles y baratos para acompañar cualquier comida

La polenta es una de esas preparaciones que permiten resolver una comida con pocos ingredientes y que, además, pueden transformarse en nuevas recetas cuando sobra una porción. 

En lugar de recalentarla de la misma manera, una alternativa práctica consiste en convertirla en bastones crocantes, ideales para servir como guarnición, entrada o acompañamiento. 

Los bastones pueden acompañar carnes, hamburguesas, ensaladas o cualquier plato principal. También funcionan como una opción para una picada, especialmente si se sirven con distintas salsas o dips.

Ingredientes:

  • 2 cebollas chicas.
  • 2 cucharadas de aceite de oliva.
  • 1 diente de ajo.
  • 200 gramos de polenta (podés utilizar la que te sobró o prepararla desde cero).
  • 1 pizca de sal.
  • 1 pizca de pimienta.
  • 1 cucharada de manteca.
  • 2 cucharadas de aceite para la cocción.

Preparación:

  1.     Para comenzar, picá las cebollas y el ajo bien pequeños. Calentá una sartén con una cucharada de aceite de oliva y cociná las verduras a fuego medio hasta que estén tiernas y ligeramente doradas. Retirá del fuego y reservá.
  2.     En este paso podés usar la polenta que te sobró, pero también podés hacerla en el momento. Para ello, colocá 450 ml de agua en una olla junto con un cubito de caldo de verduras y llevá la preparación a ebullición. Cuando esté caliente, incorporá 200 gramos polenta lentamente, en forma de lluvia y sin dejar de revolver para evitar que se formen grumos. Cociná según las indicaciones del producto hasta obtener una polenta espesa. 
  3.      Una que tengas la polenta, agregá la manteca, las cebollas y el ajo previamente salteados. Condimentá con sal y pimienta y mezclá bien para distribuir todos los ingredientes.
  4.     A continuación, volcá la preparación sobre una asadera o fuente previamente aceitada. Extendela con una espátula para conseguir una capa uniforme, de un grosor suficiente para poder cortarla después en bastones.
  5.     Llevá la fuente a la heladera durante aproximadamente dos horas. El frío permitirá que la polenta se enfríe por completo y adquiera una consistencia firme.
  6.     Una vez endurecida, desmoldá o retirala de la fuente y cortala en tiras o barritas de tamaño similar. El último paso consiste en dorarlas en una sartén con aceite caliente, girándolas para que se cocinen de manera pareja y queden crocantes por todos sus lados.
  7.     También pueden cocinarse al horno para reducir la cantidad de aceite: en ese caso, colocá los bastones en una placa y hornealos a temperatura alta hasta que estén dorados.

Tips para mejorar y acompañar los bastones de polenta

  •     Para que mantengan mejor su forma durante la cocción, es importante que la polenta quede bien espesa y que respete el tiempo de frío. Si está demasiado blanda, será más difícil cortarla y manipularla.
  •     También se pueden sumar otros ingredientes a la mezcla antes de llevarla a la heladera. Queso rallado, mozzarella, hierbas aromáticas, pimentón u orégano son algunas alternativas para modificar el sabor.
  •     A la hora de servirlos, los bastones de polenta combinan muy bien con salsa de tomate, mayonesa con ajo, alioli, queso crema saborizado o una salsa picante. Como guarnición, pueden acompañar carnes al horno, pollo, hamburguesas o ensaladas.

¿Te gustó la noticia? Compartíla!