El Chausson au poulet es la versión francesa de la empanada de pollo, con una masa hojaldrada bien crocante y un relleno sabroso que se hornea hasta quedar dorado. Se come mucho en panaderías y puestos al paso, viene en forma de media luna y es de esos platos que entran por los ojos y convencen al primer bocado.
La clave de esta receta está en cómo combina simpleza y sabor, una masa que se hornea hasta quedar bien dorada y un interior que acompaña sin robar protagonismo. El resultado es un plato sabroso, liviano y versátil, perfecto para variar el menú y salir un poco de las empanadas clásicas sin alejarse demasiado de lo conocido.
¿Cómo preparar “Chausson au poulet”, las empanadas de pollo francesas que conquistan con su sabor? .
El chausson tiene su origen en la cocina popular francesa y su nombre viene de su forma, que recuerda a una pantufla o zapatilla cerrada. Surgió como una manera práctica de envolver rellenos simples dentro de una masa para transportarlos y comerlos fácilmente, algo muy común en ferias y panaderías desde el siglo XVIII.
Ingredientes:
- 2 tapas grandes de masa de hojaldre
- 2 pechugas de pollo chicas
- 1 cebolla chica
- 1 diente de ajo
- 1 cucharada de manteca o aceite de oliva
- 2 cucharadas de queso crema o crema espesa
- Sal, pimienta y nuez moscada a gusto
- Mostaza suave (opcional)
- 1 huevo para pincelar
Preparación
-Cortá el pollo en cubos chicos o desmenuzalo y cocinalo en una sartén con la manteca o el aceite hasta que esté bien dorado. Sumá la cebolla y el ajo picados y cociná a fuego medio hasta que estén transparentes y perfumados.
-Condimentá con sal, pimienta y una pizca de nuez moscada, apagá el fuego y agregá el queso crema y, si te gusta, una cucharadita de mostaza, mezclando hasta lograr un relleno cremoso pero espeso. Dejá enfriar antes de armar los chausson.
-Estirá el hojaldre y cortá círculos grandes o rectángulos que luego puedas doblar a la mitad. Colocá una porción de relleno en un lado, cerrá formando una media luna y sellá bien los bordes con un tenedor.
-Disponelos en una placa con papel manteca, pincelalos con huevo batido y, si querés, haceles un pequeño corte arriba para que escape el vapor. Llevá a horno precalentado a 180 °C durante 20 a 25 minutos, hasta que estén bien inflados y dorados. Dejá reposar unos minutos antes de servir, porque el relleno sale bien caliente.