¿Te quedó carne cocida, pollo o un poco de carne picada en la heladera y no sabés cómo aprovecharlos? Lo más común es usarlos para tartas o empanadas, pero esta torre o lasaña rápida con tortillas de trigo eleva la propuesta a plato principal.
El gran secreto de esta receta es usar las tortillas de trigo compradas (las de tacos o fajitas) como sustituto directo de la masa de lasaña. Al hornearse con salsa, bechamel y queso, absorben la humedad justa, quedando suaves por dentro y con los bordes bien dorados y crocantes.
Esta receta tiene 3 ventajas:
- No es cero trabajo (hay que hacer la bechamel, cocinar la verdura, armar) pero se evita el paso de hacer la masa de lasagna y queda perfecta.
- El relleno se hace con lo que hay. Una base de verduras, carne sobrante y ya está.
- Es un plato único, abundante y completo.
Tiempos: 20 min de preparación | 30 min de horno | Rendimiento: 6 porciones abundantes.
Ingredientes
Para el relleno de aprovechamiento:
- 400 g a 500 g de carne cocida picada o desmenuzada (asado, pollo, carne picada o jamón)
- 1 atado de espinacas o acelga (aprox. 500 g ya cocidas y bien escurridas)
- 1 cebolla grande y 1 pimiento rojo
- 2 o 3 dientes de ajo
- Sal, pimienta negra, ají molido y cebolla en polvo a gusto
- Aceite de oliva o vegetal
Para el armado y la cobertura:
- 6 tortillas de trigo grandes (tamaño fajita)
- 400 g de salsa de tomate o tomate frito
- 350 g de salsa blanca / bechamel (comprada o casera)
- 400 g de queso cremoso o muzarella rallada
Paso a paso
El refrito de sabor
- En una sartén amplia con un chorro de aceite, picá el ajo, la cebolla y el pimiento. Salteá a fuego medio hasta que transparenten.
- Sumá la carne cocida picada o desmenuzada para que tome temperatura y se impregne de los aromáticos.
- Incorporá la espinaca bien picada y escurrida (es clave sacarle todo el exceso de agua para no humedecer la masa de más).
- Condimentá a gusto con sal, pimienta y cebolla en polvo. Salteá 2 minutos más y retirá del fuego.
La unión cremosa
- En el mismo bowl del relleno, agregá 4 cucharadas generosas de la salsa de tomate y 4 cucharadas de la salsa bechamel.
- Mezclá bien todo el relleno. Este pequeño paso hace que la carne y la verdura queden unidas y cremosas, evitando que el pastel se desmorone al cortarlo.
El armado en torre
- En un molde redondo para horno (del tamaño de las tortillas) forrado con papel manteca o bien aceitado, colocá la primera tortilla de trigo en la base.
- Cubrí con una capa pareja de relleno, un hilo de salsa de tomate y un puñado de queso rallado.
- Repetí el proceso intercalando capas (5 capas de relleno en total) hasta colocar la sexta y última tortilla arriba como tapa.
Al horno a gratinar
- Cubrí la superficie de la última tortilla con el resto de la salsa bechamel y una capa abundante de queso rallado o muzarella.
- Llevá a horno precalentado a 200 °C (calor arriba y abajo) durante 25 a 30 minutos, hasta que el queso esté completamente derretido, burbujeante y con un dorado tentador.
- Dejá entibiar unos 5 minutos antes de desmoldar y cortar para que las capas se asienten perfectamente.