El arroz con leche es uno de los postres más arraigados en la cultura argentina. Asociado a la niñez, esta preparación tiene la fama de ser simple y rendidora. Es rico y fácil de hacer, pero hay que tener en cuenta 2 tips para que salga perfecto.
Ingredientes
100 g de arroz carnaroli.
1 litro de leche entera.
300 g de crema de leche.
200 g de azúcar.
50 g de manteca.
Cáscara de naranja, a gusto.
Rodajas de naranja, a gusto.
Cáscara de limón, a gusto.
Canela, a gusto.
1 vaina de vainilla.
Paso a paso del arroz con leche
Perfumar la leche con cítricos y vainilla: En una olla amplia (mejor si es de fondo grueso), volcar la leche y la crema. Sumar las cáscaras de limón y naranja en tiras finas, evitando la parte blanca para que no amargue. Agregar una vaina de vainilla abierta a lo largo para aportar un aroma más profundo. Llevar a fuego medio hasta que rompa hervor.
Incorporar el arroz y empezar la cocción: Apenas hierva, bajar la llama al mínimo para sostener un hervor suave. Agregar el arroz carnaroli en forma de lluvia y acomodarlo con una cuchara para que quede bien distribuido. Cocinar 10 minutos a fuego bajo.
Sumar el azúcar y la manteca para dar textura: Pasados los 10 minutos, incorporar el azúcar y la manteca. Continuar 15 minutos más a fuego bajo. Mover apenas cada tanto, raspando el fondo, solo para evitar que se pegue y sin batir para no romper el grano.
Buscar el punto y dejar reposar: Apagar el fuego cuando la preparación se vea cremosa y el arroz esté tierno, pero con el grano entero. Retirar las cáscaras y la vaina de vainilla si se busca un resultado más limpio. Dejar entibiar a temperatura ambiente; al enfriar, la mezcla termina de espesar.
Enfriar sin que se forme costra: Pasar a un bowl o a porciones individuales. Cubrir con film por contacto, pegado a la superficie, para que no se forme piel. Llevar a heladera al menos 2 horas.
Presentación en copas y terminación clásica: Servir el arroz con leche en copas individuales y decorar con rodajas finas de naranja y una ramita de canela. Si se desea, sumar una pizca de canela en polvo al momento de llevar a la mesa.