La policía brasileña llevó a cabo este jueves una de las operaciones más grandes de su historia contra el crimen organizado, con el objetivo de desarticular un vasto esquema de fraude y lavado de dinero en el sector de combustibles. Según informaron autoridades locales, el operativo contó con la participación de unos 1.400 agentes en distintos puntos del país.
La investigación apunta a una gigantesca red que, según las autoridades, habría utilizado fintechs y alrededor de 40 fondos de inversión para ocultar activos ilícitos. El Primer Comando da Capital (PCC), considerado una de las principales bandas criminales de Brasil, habría tenido un rol central en la maniobra, según indicaron fuentes oficiales.
Se estima que la organización blanqueó cerca de 9.600 millones de dólares, una cifra que refleja la magnitud del esquema y su capacidad de operar dentro del mercado legal de manera sofisticada.
Durante una conferencia de prensa en Brasilia, el ministro de Justicia, Ricardo Lewandowski, calificó la operación como “una de las mayores en la historia contra el crimen organizado, especialmente por su actuación en el sector legal”.
La investigación se encuentra en curso y, además de la intervención de la policía federal y las autoridades judiciales, se prevén medidas complementarias para identificar los responsables y recuperar los activos involucrados en el lavado de dinero.
Con esta acción, Brasil da un paso significativo en el combate a las organizaciones criminales que buscan infiltrar y lucrar dentro de la economía formal, afectando sectores estratégicos como el de los combustibles.