El Gobierno de Estados Unidos volvió a poner el foco mundial sobre los ovnis tras anunciar la desclasificación de una serie de documentos inéditos relacionados con fenómenos aéreos no identificados. La decisión fue impulsada por la administración de Donald Trump y contempla la publicación progresiva de más de 160 archivos oficiales que incluyen reportes militares, informes de inteligencia y testimonios recopilados durante décadas.
La difusión de la documentación quedó en manos del Departamento de Guerra estadounidense, desde donde remarcaron que se trata de un gesto de transparencia hacia la ciudadanía. El encargado de comunicar la medida fue Pete Hegseth, quien aseguró que “ha llegado el momento de que el pueblo estadounidense los vea por sí mismo”.
El anuncio rápidamente generó repercusión internacional y volvió a instalar el debate sobre los llamados ovnis, hoy denominados oficialmente como Fenómenos Aéreos No Identificados (FANI) dentro de los organismos de defensa norteamericanos.
Según informaron las autoridades estadounidenses, muchos de los documentos que comenzarán a hacerse públicos permanecieron clasificados durante décadas y algunos datan de finales de los años 40, en plena Guerra Fría, una etapa marcada por la tensión militar y el crecimiento de teorías sobre vida extraterrestre.
A pesar del impacto mediático de la decisión, el propio Gobierno norteamericano aclaró que no existen pruebas concluyentes que permitan afirmar que los fenómenos observados correspondan a tecnología alienígena o presencia extraterrestre.
De hecho, el Pentágono ya había informado oficialmente en 2024 que numerosas investigaciones realizadas sobre objetos voladores no identificados terminaron encontrando explicaciones convencionales, como globos meteorológicos, satélites, aeronaves militares experimentales o errores de interpretación visual.
Sin embargo, las nuevas publicaciones incluyen casos que continúan sin una explicación definitiva. “Los materiales archivados aquí corresponden a casos no resueltos”, señalaron desde el Departamento de Guerra en un comunicado oficial difundido tras la apertura de los archivos.
Uno de los informes que más atención despertó entre investigadores y aficionados al fenómeno ovni es un documento fechado en diciembre de 1947, donde aparecen referencias a supuestos “discos voladores” observados en territorio estadounidense.
También figura un informe de inteligencia de la Fuerza Aérea elaborado en noviembre de 1948 y clasificado en su momento como “máximo secreto”. Allí se describen avistamientos de “aeronaves no identificadas” y objetos similares a “platillos voladores”, términos que marcaron toda una época dentro de la cultura popular estadounidense.
Otro de los archivos recientemente revelados corresponde a un reporte de 2023 elaborado por agentes federales. Según consta en el documento, tres investigadores aseguraron haber observado en el cielo órbitas luminosas de color naranja que emitían pequeños círculos rojos en movimiento.
Aunque el Gobierno insiste en que no existen pruebas científicas sobre actividad extraterrestre, la permanencia de casos sin resolución definitiva alimenta nuevamente las especulaciones y el interés público sobre el fenómeno.
La publicación de los documentos se da además en un contexto político y geopolítico complejo para Estados Unidos. Mientras la atención internacional sigue concentrada en los conflictos armados y las disputas energéticas en Medio Oriente, la Casa Blanca decidió avanzar con una medida que rápidamente captó la atención de medios y usuarios en redes sociales.
Los archivos serán difundidos de manera gradual a través del sitio oficial del Departamento de Guerra, donde podrán consultarse fotografías, reportes militares y documentos de inteligencia vinculados a distintos episodios investigados por el Gobierno estadounidense.
El fenómeno ovni ocupa desde hace décadas un lugar importante dentro de la cultura popular mundial y también mantiene seguidores en Argentina y en Salta, donde históricamente existieron relatos sobre luces extrañas y supuestos avistamientos en zonas rurales y montañosas de la provincia.