El cuerpo de Lucas Gámez, el niño argentino de 8 años que estaba desaparecido tras los terremotos en Venezuela, fue encontrado entre los escombros del edificio que colapsó en la ciudad de La Guaira. El hallazgo ocurrió luego de dos semanas de intensos operativos de rescate.
El menor había quedado atrapado tras el derrumbe de una estructura ubicada en una de las zonas más afectadas por el doble sismo registrado el pasado 24 de junio. Desde entonces, su familia y los equipos de emergencia trabajaron sin descanso para encontrarlo.
Los rescatistas realizaron tareas durante jornadas continuas, con turnos rotativos y la participación de personal argentino y venezolano. Finalmente, ante la dificultad para avanzar entre los restos del edificio, se incorporó maquinaria pesada para remover grandes bloques de escombros y permitir el acceso a nuevas áreas de búsqueda.
Lucas había viajado a La Guaira junto a sus tíos durante un feriado en Venezuela. El niño, hijo de padres venezolanos pero nacido en Argentina, había pasado parte del día en la playa, disfrutó de un helado y luego regresó al departamento familiar donde ocurrió la tragedia.
Según la reconstrucción realizada por sus familiares, el menor ingresó al edificio junto a su tío y tomó un ascensor que funcionaba con otra persona. Ese hombre logró salir con vida, pero el colapso ocurrió poco después, cuando Lucas ya se encontraba dentro del inmueble.
Durante los días posteriores al derrumbe, sus padres mantuvieron activa la búsqueda y difundieron información sobre los trabajos de rescate. La familia había expresado esperanza hasta último momento y continuó acompañando los operativos en la zona afectada.
Incluso en medio de la incertidumbre, sus allegados realizaron un pequeño homenaje por su cumpleaños número nueve, que ocurrió mientras continuaban las tareas entre los escombros. Con una torta y velas, recordaron al niño y pidieron mantener las esperanzas de encontrarlo.
El caso generó una fuerte conmoción en Argentina y Venezuela, mientras avanzaban los trabajos para localizar a las personas atrapadas tras el desastre natural. La Guaira fue una de las regiones más golpeadas por el impacto de los movimientos sísmicos, con edificios destruidos y numerosas familias afectadas.
Los terremotos del 24 de junio provocaron una emergencia de gran magnitud en Venezuela, con miles de personas damnificadas, viviendas destruidas y daños importantes en distintas zonas del país. Equipos de rescate y organismos de asistencia continuaron trabajando para atender a los afectados y evaluar las consecuencias del fenómeno.
La muerte de Lucas puso fin a una búsqueda que había movilizado a familiares, vecinos y equipos especializados durante varios días. La familia ahora atraviesa el dolor por la pérdida del niño, mientras se espera la continuidad de las tareas de asistencia en las áreas más afectadas.