El Gobierno nacional oficializó este jueves la creación de la "Oficina de Respuesta Oficial", un organismo destinado a enfrentar lo que consideran noticias falsas y maniobras de prensa de sectores opositores. La dependencia se presentó con un perfil directo y confrontativo en la red social X, donde anunció que su misión será “desmentir activamente la mentira, señalar falsedades concretas y evidenciar operaciones mediáticas y políticas”.
Según el comunicado oficial, la oficina surgió ante la necesidad de brindar información clara y diferenciada en un contexto donde, aseguran, la desinformación se multiplica sin respuesta. “Solo informar no alcanza si la desinformación avanza sin respuesta”, remarcaron, asegurando que la iniciativa busca reforzar la claridad y transparencia sin recurrir a la censura.
El organismo funcionará como un espacio para que los ciudadanos puedan distinguir hechos de relatos, sin intención de imponer una mirada ni convencer a nadie. Desde el Gobierno explicaron que la decisión responde al cambio en la política de medios: al dejar de financiar ciertos relatos mediante pauta oficial, las críticas y supuestas falsedades se volvieron más visibles y ruidosas.
La oficina promete actuar con un método basado en la información, buscando dotar a la población de herramientas para diferenciar entre datos comprobables y versiones parciales o interesadas. “La democracia no se fortalece cuando se tolera la mentira, sino cuando se la expone”, concluyó el comunicado.

En su presentación en X, la dependencia defendió el respeto a la libertad de expresión, sosteniendo que esta iniciativa no contradice ese derecho, sino que lo protege al ofrecer información verificada frente a lo que consideran operaciones mediáticas. La nueva oficina se suma a un esquema de comunicación oficial que busca actuar de manera proactiva ante contenidos considerados falsos o engañosos, con un enfoque centrado en la transparencia y la claridad informativa.
Analistas en comunicación señalan que la creación de esta oficina refleja una tendencia creciente de los gobiernos a responder directamente a noticias que perciben como falsas, en lugar de dejar que circulen sin réplica. Este tipo de estrategias ha generado debate sobre los límites entre información oficial y la intervención en la circulación de contenidos, aunque desde la administración destacan que la medida no apunta a restringir la crítica, sino a ofrecer una voz oficial que contraste con relatos que consideran distorsionados.
Con esta iniciativa, el Ejecutivo busca consolidar un canal directo con los ciudadanos, donde se pueda consultar y verificar información oficial de manera rápida y accesible. La oficina estará centrada en redes sociales y medios digitales, aprovechando la inmediatez de estos canales para responder en tiempo real a versiones que, según su definición, podrían generar confusión o desinformación.
Este lanzamiento se da en un contexto de transformación de la comunicación oficial, marcado por un recorte en la pauta publicitaria y una mayor exposición de debates políticos en medios y plataformas digitales. La oficina promete actuar de manera estratégica, diferenciando datos comprobables de interpretaciones o narrativas políticas, y posicionándose como un referente para quienes buscan claridad en medio de la proliferación de contenidos de todo tipo.
