La investigación judicial sobre el presunto desvío de fondos del fútbol argentino dio un nuevo paso en los últimos días, con medidas que apuntan a esclarecer el recorrido de millones de dólares generados en el exterior y su eventual canalización a través de empresas sin actividad económica real. La causa, que se tramita en el fuero federal, pone el foco en estructuras societarias radicadas en Estados Unidos y en su posible vínculo con maniobras de lavado de activos y evasión fiscal.
Por orden del juez federal de Lomas de Zamora, Luis Armella, se dispuso la investigación de las cuentas bancarias de la empresa que habría administrado fondos de la Asociación del Fútbol Argentino fuera del país, así como de otras cuatro sociedades que, según los investigadores, habrían funcionado como firmas pantalla. La decisión se tomó a pedido de la fiscal federal Cecilia Incardona, quien impulsa la causa desde sus inicios.
El avance judicial se da en el marco del expediente que analiza el funcionamiento de la financiera Sur Finanzas y su presunta vinculación con operaciones irregulares. En ese contexto, la Justicia busca reconstruir el circuito financiero por el cual se habrían canalizado ingresos generados por la Selección Argentina a través de partidos amistosos internacionales, contratos comerciales con marcas deportivas y el servicio de streaming AFA Play.
Según surge de la investigación, la empresa TourProdEnter LLC aparece como una pieza clave en el esquema bajo análisis. De acuerdo a las actuaciones judiciales, esta firma habría sido la encargada de recaudar fondos para la AFA en el exterior, con montos que rondarían los 260 millones de dólares. La sospecha es que parte de ese dinero habría sido transferido luego a sociedades sin respaldo comercial ni actividad económica comprobable.
En ese sentido, el juez Armella ordenó librar un oficio al Banco Coinag para que informe la totalidad de los productos bancarios —cuentas corrientes, cajas de ahorro y plazos fijos— correspondientes a TourProdEnter LLC y a otras cuatro empresas: Soagu Services LLC, Marmasch LLC, Velp LLC y Velpasalt Global LLC. El pedido incluye además los extractos históricos de cada cuenta, con el objetivo de rastrear movimientos, transferencias y posibles maniobras de ocultamiento de fondos.
Para los investigadores, estas sociedades presentan características típicas de estructuras utilizadas para mover dinero sin dejar rastros claros sobre su origen o destino final. La falta de actividad comercial visible y la coincidencia temporal de las transferencias refuerzan la hipótesis de que se trataría de empresas apócrifas creadas con fines financieros específicos.
La resolución judicial no se limita únicamente al análisis de sociedades radicadas en el exterior. En paralelo, el magistrado dispuso la realización de un peritaje sobre el patrimonio del Club Atlético Banfield, una medida que busca determinar si existieron vínculos económicos o financieros relevantes con las firmas investigadas o con personas físicas mencionadas en la causa.
Asimismo, la Justicia solicitó información bancaria de distintas personas físicas que aparecen en el expediente, entre ellas Ariel Vallejo, titular de Sur Finanzas. Vallejo es señalado como un empresario con llegada a sectores dirigenciales del fútbol argentino, lo que refuerza la línea investigativa que apunta a posibles conexiones entre la financiera, empresarios y dirigentes.
El avance de la causa pone nuevamente en el centro de la escena el manejo de los recursos generados por el fútbol argentino, en especial aquellos provenientes del exterior. Los ingresos por partidos amistosos internacionales, acuerdos comerciales y plataformas digitales representan una porción significativa de los fondos que circulan alrededor de la Selección, y su administración es clave para la transparencia del sistema.
Desde el inicio del expediente, la fiscalía sostiene que el esquema bajo análisis podría haber sido utilizado no solo para evadir controles fiscales, sino también para lavar activos mediante la triangulación de fondos entre distintas jurisdicciones. La investigación apunta a determinar si existió una planificación sistemática para desviar dinero y ocultar su trazabilidad.
Con las nuevas medidas ordenadas, la Justicia busca avanzar en una etapa más profunda del análisis financiero, que permita establecer responsabilidades concretas y definir si las operaciones detectadas constituyen delitos penales. El relevamiento de cuentas bancarias, sociedades y patrimonios aparece como un paso clave para reconstruir el entramado completo.
Mientras tanto, el expediente continúa sumando elementos y no se descartan nuevas medidas en las próximas semanas. El foco sigue puesto en el origen, destino y control de fondos millonarios vinculados al fútbol argentino, en una causa que promete seguir generando repercusiones tanto en el ámbito judicial como en el deportivo.