José Luis Espert se presentó este martes ante la Justicia federal de San Isidro para ser indagado en la causa que investiga el presunto lavado de dinero vinculado a los USD 200.000 que recibió del empresario Federico "Fred" Machado. El exdiputado optó por no responder preguntas, presentó un escrito con documentación para respaldar el origen de los fondos y solicitó que el juez Lino Mirabelli vuelva a conducir la investigación, actualmente delegada en la Fiscalía.
A través de su defensa, Espert sostuvo que la transferencia correspondió al cumplimiento de un contrato de asesoramiento profesional firmado con la empresa Minas del Pueblo, radicada en Guatemala y representada por Machado. Según explicó, el acuerdo contemplaba honorarios por un total de USD 1 millón, aunque finalmente solo percibió USD 200.000 debido a que el vínculo laboral se interrumpió durante la pandemia de coronavirus.
Para reforzar esa versión, incorporó al expediente once correos electrónicos intercambiados entre mayo y septiembre de 2019. La defensa afirmó que esos mensajes reflejan el proceso de negociación y ejecución del contrato, y aseguró que fueron preservados mediante procedimientos periciales y certificaciones que garantizan su autenticidad. Además, pidió que declaren como testigos las personas involucradas en esos intercambios.
En paralelo, Espert cuestionó el desarrollo de la investigación y reclamó que el magistrado reasuma la dirección del expediente. También planteó objeciones al trabajo de la Fiscalía, al considerar que existieron filtraciones de información bajo secreto de sumario y una diferencia en los tiempos otorgados para preparar la acusación y ejercer la defensa.
La investigación se centra en una transferencia realizada en enero de 2020 hacia una cuenta bancaria de Espert en Estados Unidos. De acuerdo con la acusación, el dinero provino de Wright Brothers Aircraft Title Inc., una de las firmas vinculadas con la estructura empresarial utilizada por Machado.
Para la Fiscalía, el contrato presentado por Espert habría sido una simulación destinada a otorgarle apariencia legal al ingreso de esos fondos. Entre los argumentos expuestos se señala que el economista no tenía antecedentes en el sector minero, no registró viajes a Guatemala durante ese período y que la empresa contratante no desarrollaba una actividad que justificara ese tipo de asesoramiento.
El expediente también sostiene que parte del dinero investigado habría sido utilizado para adquirir dos vehículos de alta gama, un BMW y un Lexus, además de realizar aportes a un fideicomiso inmobiliario en Costa Esmeralda. Por estos hechos también están imputados el contador Mariano Alejandro Cosentino y Varianza SA, la sociedad vinculada a Espert y su esposa, bajo la sospecha de haber intervenido en la justificación del origen de los fondos.
Como parte de la causa, la Justicia mantiene inhibidos los bienes de Espert y de otras personas y sociedades relacionadas con la investigación, una medida que fue prorrogada y posteriormente confirmada por la Cámara Federal de San Martín.
El vínculo entre Espert y Machado se remonta a la campaña presidencial de 2019. Durante ese período, el empresario puso a disposición su avión privado para varios viajes por el país, además de facilitar un vehículo blindado y colaborar en la presentación de un libro del economista. Esos hechos también son analizados en otro expediente judicial.
Machado fue extraditado a Estados Unidos tras permanecer varios años con arresto domiciliario en Argentina. En ese país se declaró culpable por lavado de activos y fraude en una maniobra vinculada con la venta irregular de aeronaves. La Fiscalía considera que Espert no podía desconocer el origen del dinero recibido, mientras que la defensa sostiene que la transferencia respondió a una relación profesional legítima, respaldada por documentación y previa a los hechos investigados.