La protesta convocada frente al Congreso de la Nación contra el proyecto de Ley de Propiedad Privada terminó con incidentes entre manifestantes y efectivos de las fuerzas federales durante la tarde, mientras en el recinto continuaba el debate legislativo. La mayor tensión se registró cuando un grupo de personas avanzó sobre el vallado de seguridad instalado en los alrededores del Palacio Legislativo.
Ante esa situación, la Policía respondió con camiones hidrantes, gases lacrimógenos y gas pimienta para dispersar a quienes intentaban acercarse a la zona protegida. Los enfrentamientos se extendieron durante varios minutos y provocaron momentos de caos en las inmediaciones del Congreso.
En medio de los disturbios también se observaron daños en el espacio público. Algunos manifestantes rompieron baldosas, bancos y sectores de la plaza para arrojar escombros contra el cordón policial, mientras los efectivos reforzaban el operativo de seguridad dispuesto para la jornada.
La movilización había comenzado al mediodía y reunió a miles de personas. Participaron organizaciones sociales, sindicatos, las dos CTA, la CGT, movimientos de la UTEP, agrupaciones políticas y ciudadanos autoconvocados que rechazaban las modificaciones vinculadas a la propiedad de la tierra.
Durante la protesta se escucharon consignas en defensa de los territorios y en rechazo a los cambios impulsados en la legislación. Con el paso de las horas, la convocatoria alcanzó su mayor concurrencia mientras se desarrollaba la sesión en la Cámara de Diputados.
El operativo de seguridad mantuvo restringida la circulación en un amplio perímetro alrededor del Congreso y generó importantes complicaciones para el tránsito. Varias líneas de colectivos modificaron sus recorridos y algunas estaciones de subte funcionaron con restricciones preventivas para evitar inconvenientes en los accesos.
Tras cerca de una hora de tensión, la situación comenzó a normalizarse y gran parte de los manifestantes inició la desconcentración. Sin embargo, el despliegue policial permaneció en la zona para resguardar el perímetro del Congreso hasta el cierre de la jornada legislativa.
La movilización tuvo además réplicas en distintas ciudades del país, donde también se realizaron concentraciones en rechazo al proyecto debatido en el Congreso, aunque los episodios de mayor violencia se registraron en las inmediaciones del Palacio Legislativo, donde el fuerte operativo de seguridad buscó impedir que los manifestantes superaran el vallado dispuesto alrededor del edificio.