El juicio contra “Pity” Álvarez por el crimen de Cristian Maximiliano Díaz tuvo este miércoles una jornada cargada de tensión. Durante la quinta audiencia, el músico protagonizó reiterados episodios de somnolencia, tuvo un fuerte cruce entre su defensa y el presidente del Tribunal Oral en lo Criminal N° 29 y finalmente debió ser asistido por personal del SAME tras sufrir una descompensación.
Álvarez fue retirado del lugar en silla de ruedas y trasladado en una ambulancia al Hospital Fernández, luego de presentar un cuadro de presión y glucosa elevadas. Como consecuencia de la situación, la audiencia debió ser suspendida y el debate continuará el próximo lunes.
La jornada había comenzado con la declaración de distintos especialistas convocados para aportar información sobre la investigación del crimen de Díaz. De los seis testigos previstos para este miércoles, solamente dos lograron completar sus testimonios.
Se trató de peritos que participaron del análisis del arma utilizada en el hecho y de los trabajos realizados en la escena del crimen. Durante sus exposiciones surgieron detalles vinculados con la mecánica de los disparos y la ubicación de las vainas servidas encontradas en el lugar.
Uno de los especialistas estimó que al menos uno de los disparos habría sido efectuado a una distancia que no superaba los 60 centímetros. También explicó aspectos relacionados con el arma calibre .25 y las características de las heridas provocadas.
En otro tramo de su declaración, el perito se refirió específicamente a las lesiones que Díaz presentaba en el rostro y sostuvo que el impacto recibido en el pómulo podía resultar mortal.
El especialista también analizó la cantidad de sangre encontrada en la escena. Según explicó, ese elemento permitiría inferir que la víctima permaneció con vida durante un breve período después de recibir los disparos, antes de que se produjera el paro cardíaco.
Posteriormente comenzó a declarar la médica forense que realizó la autopsia de Cristian Maximiliano Díaz. Sin embargo, su testimonio quedó interrumpido por el estado de salud de Álvarez.
La situación del músico ya había generado preocupación durante el desarrollo de la audiencia debido a los reiterados momentos en los que se lo observó con sueño, cabeceando y hasta roncando mientras se desarrollaban las declaraciones de los testigos.
Durante uno de los momentos de mayor tensión, Álvarez intercambió algunas palabras con su abogado Javier Ignacio Baños, pero poco después volvió a mostrar signos de somnolencia mientras permanecía sentado.
El episodio médico se desencadenó después de la declaración del segundo testigo. En ese momento, el músico pidió autorización para retirarse al baño. Como demoraba en regresar, una de sus abogadas fue a buscarlo.
Cuando volvió, manifestó que no se encontraba bien y se dispuso un cuarto intermedio para evaluar la situación.
El presidente del tribunal indicó que, si era necesario, se convocara al SAME. Álvarez permaneció durante algunos minutos en un sector del edificio hasta que finalmente fue asistido por personal médico.
Según relató una persona de su equipo de seguridad, el músico se encontraba sofocado y posteriormente salió al patio, donde se sentó contra una pared. En ese momento llevaba solamente una remera de manga corta pese a las bajas temperaturas.
Mientras aguardaba la asistencia médica, sus abogados se acercaron para acompañarlo y le llevaron una gaseosa y chocolates.
Finalmente, el cuadro de salud obligó a disponer su traslado. Álvarez fue llevado en silla de ruedas hasta una ambulancia del SAME y trasladado al Hospital Fernández para recibir atención médica.
La descompensación se produjo, además, en una jornada en la que la defensa volvió a intentar cuestionar la continuidad del juicio.
Los abogados Javier Ignacio Baños y Sebastián Queijeiro presentaron un recurso de inconstitucionalidad mediante el cual volvieron a plantear dudas respecto de si el músico se encuentra actualmente en condiciones de afrontar el proceso judicial.
Entre los argumentos utilizados por la defensa aparecen precisamente los episodios de somnolencia que Álvarez viene protagonizando durante las audiencias.
La cuestión vinculada con su estado de salud y su capacidad para participar del proceso ya forma parte de la estrategia de sus abogados, que buscan que el tribunal evalúe si existen condiciones suficientes para que el juicio continúe con normalidad.
Mientras tanto, el debate oral avanza sobre la prueba relacionada con el asesinato de Cristian Maximiliano Díaz.
Durante esta quinta audiencia, los testimonios de los peritos permitieron incorporar nuevos detalles técnicos sobre el arma, las vainas encontradas y la distancia desde la cual se habrían efectuado los disparos.
Uno de los especialistas explicó que la concentración de las vainas en una misma zona de la escena le permitía interpretar que el tirador no habría realizado grandes desplazamientos durante la secuencia.
También describió las características del arma calibre .25, un tipo de pistola utilizada habitualmente a corta distancia y que, pese a su antigüedad, puede provocar heridas de gravedad.
La declaración de la médica forense quedó pendiente debido a la descompensación de Álvarez. Su testimonio será uno de los elementos que deberá retomarse en las próximas jornadas del debate.
El juicio continuará el lunes, luego de la suspensión dispuesta este miércoles. Para ese momento, el tribunal deberá retomar la producción de prueba y avanzar con las declaraciones que quedaron pendientes.
El proceso busca determinar las circunstancias en las que murió Cristian Maximiliano Díaz y establecer la responsabilidad penal que pudiera corresponder a Álvarez. La acusación y la defensa continuarán presentando sus argumentos y analizando la evidencia reunida durante la investigación.
Por ahora, la quinta audiencia quedó marcada tanto por los detalles aportados por los especialistas sobre los disparos como por el estado de salud del músico, cuya descompensación obligó a interrumpir nuevamente el desarrollo del juicio.